
La Colonoscopia y la Rectoscopia son pruebas diagnósticas mediante las cuales se explora y se visualiza de forma directa el intestino grueso y también, si es necesario, la parte final del intestino delgado.

Es una técnica que permite la visualización directa del interior del tracto digestivo alto (esófago, estómago y duodeno) mediante el uso de un endoscopio.

El enema opaco permite detectar alteraciones en la morfología habitual tanto de las paredes del colon como de su luz tales como estrechamientos, dilataciones, tumores benignos (pólipos), lesiones precancerosas (úlceras) o tumores malignos (carcinomas);

La Colangiografía, es utilizada en el campo de la Gastroenterología que consiste en obtener imágenes de la vesícula biliar y de los conductos biliares intra y extrahepáticos mediante el uso de una radiación ionizante (rayos X) y un medio de contraste radiopaco.

Manometría y PH metría esofágica
La Phmetría esofágica o manometría permite detectar la presencia de un exceso de ácido en el esófago procedente del estómago en pacientes que presentan sensación de acidez o de ardor o dolor retroesternal.

Transito intestinal y esofagogastroduodenal
Prueba diagnóstica utilizada en el campo de la Gastroenterología que consiste en obtener imágenes radiológicas e movimiento del tracto digestivo alto (esófago, estómago, e intestino delgado)

El intestino del ser humano está constituido por dos porciones claramente diferenciadas, una primera porción denominada intestino delgado y otra porción situada inmediatamente después de ésta que se corresponde con el intestino grueso.

Se denomina biopsia hepática al método por el que se realiza la extracción de una muestra de tejido hepático para su estudio microscópico.

Se trata de una prueba segura. Utiliza un isótopo de carbono natural, no radioactivo, por lo que puede ser repetida, incluso en mujeres embarazadas. En menos del 0,1% de los casos puede presentarse distensión abdominal, diarrea y malestar epigástrico.