Curva de tolerancia oral a la glucosa.

La prueba de sobrecarga oral de la glucosa es una sencilla exploración muy útil para el diagnóstico de diabetes gestacional. Durante la gestación se produce una serie de cambios metabólicos que tienen como finalidad la adaptación de la madre a los requerimientos nutricionales del feto. Uno de los cambios más importante es el desarrollo de resistencia a la insulina. La insulina es la hormona encargada de controlar la glicemia, es decir los niveles de glucosa en sangre. Una resistencia a la insulina dará lugar a un incremento de su producción para compensar su baja eficacia, pero en algunas ocasiones este incremento puede ser insuficiente y dará lugar a la diabetes gestacional. Se denomina diabetes gestacional a cualquier grado de intolerancia a la glucosa que se diagnostique durante la gestación.
Existen diferentes factores que predisponen al desarrollo de diabetes gestacional. La presencia de estos factores permite clasificar a las gestantes en tres categorías de riesgo:
En todas las gestantes se realiza el cribado diagnóstico con el test de O'Sullivan entre las semanas 24-28 del embarazo. El test de O`Sullivan consiste en la determinación de la glucemia una hora después de la administración de 50 gramos de glucosa por vía oral. En las de alto riesgo también deberá realizarse en la primera visita del embarazo y entre las semanas 32-36 de la gestación. En las que tienen un riesgo moderado-bajo la recomendación es realizar un único test de O'Sullivan entre las semanas 24-28 del embarazo.
En aquellos casos en los que la glucemia plasmática al
cabo de una hora es igual o superior a 140 mg/dl se
considera el test de O`Sullivan positivo y se deberá
realizar una sobrecarga oral de glucosa para confirmar
el diagnóstico de diabetes gestacional. También se
realizará la sobrecarga oral de glucosa en aquellas
gestantes que sin haber realizado el test de O'Sullivan
tengan una glucemia en ayunas entre 85 y 125 mg/dl.
La prueba se realiza en reposo. Suele canalizarse una vena del antebrazo mediante un catéter. El catéter facilitará las extracciones y evitará la necesidad de realizar punciones reiteradas durante las extracciones. Se administran 100 gramos de glucosa vía oral, midiendo los niveles de glucosa en sangre al inicio, a la hora, a las 2 horas y a las 3 horas de la administración. Los valores de normalidad son los siguientes: 105 mg/dl al inicio, 190 mg/dl a la hora, 165 mg/dl a las 2 horas, 145 mg/dl a las 3 horas. Se considera diagnóstica de diabetes gestacional si dos o más valores son iguales o superiores a lo normal. Si sólo un valor excede los límites sería diagnosticada de intolerancia a la glucosa en el embarazo y debe repetirse la prueba en tres o cuatro semanas.
Debe realizarse por la mañana, tras un ayuno de aproximadamente 10-12h. Requiere hacer una dieta con una cantidad igual o superior a 150 gr/día de hidratos de carbono los tres días previos al estudio. Durante este periodo de tiempo es importante que la paciente haya desarrollado una actividad física normal.
Durante la prueba, es necesario mantenerse en reposo, sentada y abstenerse de fumar. Las molestias durante el estudio son las mismas que se presentan en la toma de cualquier muestra sanguínea. Tras la extracción puede presentar discreto dolor en la zona del pinchazo, que tiende a remitir en minutos. Excepcionalmente pueden presentarse mareos, náuseas o desmayo, especialmente en pacientes con aprensión a las extracciones sanguíneas.
Tras la extracción sanguínea venosa puede producirse un
hematoma, que desaparecerá en el plazo de 5-10 días. En
pacientes con tratamiento anticoagulante o antiagregante
puede existir persistencia del sangrado en la zona del
pinchazo que remitirá aplicando presión sobre la herida
durante unos minutos.
Se trata de una prueba de
diagnóstico segura.
No presenta contraindicaciones.
La diabetes gestacional es la complicación más frecuente en gestantes, afectando en torno al 10% de los embarazos. Su importancia radica en que la diabetes gestacional aumenta el riesgo de diversas complicaciones obstétricas como son: sufrimiento fetal, macrosomía, muerte intrauterina, polihidramnios, partos por cesárea y problemas metabólicos neonatales. No aumenta la incidencia de malformaciones congénitas.
También se ha relacionado la diabetes gestacional con consecuencias a largo plazo para el niño, como el desarrollo de obesidad, diabetes, inatención o hiperactividad en la infancia.