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Enfermedades

Nefrología y urología

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Prostatitis

¿Qué es?

La prostatitis implica la afectación inflamatoria del tejido prostático asociado o no a proceso infeccioso, e incluye diversas entidades clínicas que se dividen básicamente en procesos agudos, mucho más sintomáticos y de inicio súbito y procesos crónicos de clínica más larvada e inicio insidioso.

Clínicamente se pueden diferenciar en cuatro procesos claramente diferenciados:

  • prostatitits aguda bacteriana

  • prostatitis bacteriana crónica

  • prostatitis abacteriana crónica

  • síndrome de dolor pelviano crónico o prostatodínea.

Cómo se produce

La prostatitis aguda constituye la infección urinaria parenquimatosa más habitual en el varón entre la segunda y la cuarta década de la vida.

La prostatitis aguda suele ser debida a infección por gérmenes gram negativos, básicamente E.coli, igual que en las infecciones de la vía urinaria no complicadas, presentando una infección de la glándula, y evolucionando, si se deja sin tratamiento, a una sepsis.

La prostatitis bacteriana crónica es una infección crónica de los acinos prostáticos siendo muy variables las posibles causas que lo producen. Puede ser debido a un proceso obstructivo infravesical a un reflujo intraductal o incluso a una disfunción neuromuscular de la musculatura del suelo pélvico.

Las prostatitis abacterianas y el síndrome de dolor pelviano crónico son patologías no infecciosas, en que existe una alteración en la micción y eyaculación asociada a una molestia en la zona perineal, siendo difícil de encontrar la causa de la misma

Sintomatología

La prostatitis aguda clínicamente produce síndrome miccional típico de infección urinaria, asociado a dolor de la zona perineal, hipogástrica y escrotal con fiebre alta. Produce un aumento del tamaño prostático por inflamación aguda y puede producir retención aguda de orina. Se debe evitar el tacto rectal durante el proceso agudo por que podría producir septicemia, y en el tacto se valora una próstata muy dolorosa e inflamada. Se debe realizar urinocultivo a todos los pacientes con sospecha de prostatitis aguda.

La prostatitis bacteriana crónica es una infección crónica que suele provocar un cuadro clínico más leve y larvado con dolor hipogástrico y de la zona perineal, hemospermia, dolor con la eyaculación y molestias miccionales difusas sin presentar fiebre. El tacto rectal es levemente doloroso pero sin ninguna otra alteración. Las prostatitis abacterianas y el síndrome de dolor pelviano crónico son patologías no infecciosas, en que existe una alteración en la micción y eyaculación asociada a una molestia en la zona perineal, siendo difícil de encontrar la causa de la misma. Existen múltiples tratamientos para dichas patologías sin existir el fármaco ideal para tratarlos.

Diagnóstico

En el diagnóstico de las prostatitis es muy importante una correcta historia clínica y exploración física para poder encontrar factores desencadenantes y conseguir un correcto diagnóstico diferencial.

La exploración física mediante el tacto rectal permite una valoración inicial del estado de la glándula. Debe evitarse en casos de prostatitis aguda

Los análisis de sangre y orina, así como los análisis de semen son básicos para un correcto diagnóstico.

El cultivo de orina por el método de Meares y Stamey es el método más utilizado y más fidedigno en el diagnóstico de las prostatitis (excluyendo las agudas), se basa en la obtención por separado de las fracciones inicial y media de orina. Tras ello se realiza un masaje prostático recogiéndose en otro recipiente estéril la secreción procedente de la glándula. Por último se obtiene la orina postmasaje que arrastrará los restos que permanezcan en uretra. La positividad del cultivo de secreción prostática o de orina postmasaje es definitorio de infección prostática bacteriana, mientras que su negatividad puede representar un diagnóstico de prostatitis no bacteriana.

El diagnóstico debe incluir siempre prueba de imagen mediante ecografía renovesicoprostatica para descartar cualquier alteración morfológica que lo provoque, y si hay dudas del funcionalismo del tramo urinario inferior, realizar estudio urodinámico.

Tratamiento

En la prostatitis aguda bacteriana el tratamiento antibiótico debe realizarse con cefalosporinas de tercera generación o fluoroquinolonas durante 21 días, asociado a tratamiento analgésico y antiinflamatorio. Si el paciente precisa ingreso hospitalario se utilizará vía endovenosa inicialmente, para luego pasar a la vía oral

El tratamiento de la prostatitis crónica bacteriana se realiza mediante tratamiento antibiótico prolongado y con distintas asociaciones de antibióticos. Suele iniciarse con fluoroquinolonas

Si la prostatitis aguda o crónica bacteriana no evoluciona favorablemente, sobre todo en pacientes inmunocomprometidos o diabéticos, cabe pensar en la posibilidad de complicación en forma de absceso prostático. El diagnóstico se realiza mediante ecografía transrectal, TC o RMN. El tratamiento del absceso es el drenaje, mediante cirugía o con punción perineal del mismo

Existen múltiples tratamientos para tratar las prostatitis crónicas abacterianas y las prostatodineas sin existir el fármaco ideal para tratarlos. Des de fármacos miorrelajantes o ansiolíticos a antiinflamatorios puros y fármacos fitoterápicos, y fármacos para orinar mejor tipo alfabloqueantes han sido indicados en dichas patologías. Son enfermedades de difícil curación que implican múltiples consultas a distintos especialistas.

Medidas preventivas

Existen fármacos antioxidantes con Vitamina E que intentan disminuir los eventos inflamatorios prostáticos con una eficacia disminuida. En los casos de procesos infecciosos siempre es recomendable controles con cultivo de orina y semen para evitar las recidivas.

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Dr. Oriol Angerri Feu
Especialista en Urología
Médico colaborador con Advance Medical

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EL GRECO 2014