Existen tres recomendaciones fundamentales para evitar la muerte súbita del lactante:
Posición supina (posición boca arriba para dormir): No se recomienda forzar la postura en los niños que se dan la vuelta espontáneamente, una vez colocados boca arriba para dormir.
Sólo por una indicación médica específica (reflujo gastroesofágico grave, malformaciones craneofaciales que afectan a la vía aérea superior) puede recomendarse el decúbito prono (boca abajo). Los niños con reflujo gastroesofágico importante pueden dormir de lado.
Dormir de lado es inestable y la mayoría acaban boca arriba.
Evitar la exposición al tabaco antes y después de nacer: Si la madre fuma durante el embarazo y durante el primer año de vida del bebé, el riesgo de muerte súbita se multiplica por cuatro. Si ambos padres fuman, el riesgo se incrementa casi por dos veces y media.
El bebé no debe quedarse cubierto con ropa de cama mientras duerme: alrededor de un 20% de las muertes súbitas se han encontrado a los niños cubiertos con ropa de cama. Es conveniente que los pies del bebé contacten con el límite de la cuna, así tendrá menos posibilidades de desplazarse por debajo de la ropa de cama.
Otras recomendaciones son:
Acostar a los bebés solos en la cuna y no acompañados de otros niños o adultos
Dejar que los niños duerman en la habitación de sus padres (en su cuna, no en la misma cama) mientras se alimentan por la noche.
Evitar los colchones blandos, cojines y edredones durante el primer año de vida.
No sobreabrigar al niño y que la temperatura ambiental no sea muy alta
Parece que el chupete podría proteger de la muerte súbita a la hora de conciliar el sueño. No se debe forzar al niño a usar chupete si no lo quiere
Amamantar al bebé: la lactancia disminuye la incidencia de algunas infecciones de las vías respiratorias altas que pueden influir en la muerte súbita.