Veremos la prevención de las halitosis de causa bucal, pues son las más frecuentes (y las que nos ocupan). La prevención de halitosis de causa sistémicas se realiza tratando las enfermedades generales causales.
La clave de la prevención de la halitosis está en la higiene y mantenimiento de la salud bucal.
La halitosis de causas fisiológicas locales, en cierto modo la menos grave, se suele solucionar con una adecuada higiene oral.
Los pacientes que presenten enfermedad periodontal deberán recibir además tratamiento periodontal. En estos pacientes, la instauración de estas medidas suele ser suficiente para atajar el problema de la halitosis.
Los pacientes no periodontales se deben entrenar especialmente en la limpieza de la lengua. Para limpiar la lengua se pueden emplear métodos mecánicos (cepillo dental, raspador lingual) y métodos químicos (colutorios antimicrobianos con clorhexidina, colutorios de dos fases aceite/agua). Es beneficioso limpiar la lengua desde la parte más posterior que sea posible.
Cuando existan otras causas locales patológicas de halitosis, debemos intentar solventarlas, de modo que se obtenga salud bucal (caries abiertas, por ejemplo).
Conviene también tener en cuenta ciertas medidas generales de higiene:
Con esta medida también evitaremos estados generales de hipoglucemia, que llevan a la formación de cuerpos cetónicos los cuales, excretados a nivel pulmonar, son odoríferos.
Existe otra medida clave para la prevención de la halitosis, que podría considerarse en el apartado de tratamiento, de hecho la desarrollaremos en dicho apartado: Es la eliminación de agentes microbianos por medios químicos (agentes antimicrobianos).
Última actualización: del 2006
Dr. Juan Pedro Moreno Fuxá