Es un proceso vasomotor benigno y transitorio de la piel en el que la mitad del cuerpo adquiere una coloración rosada y la otra mitad queda más blanquecina. Cuando se gira el cuerpo de un lado a otro el blanqueamiento de la mitad superior y el enrojecimiento de la mitad inferior se acentúan. Es un fenómeno que puede durar entre unos minutos y varias horas.
A pesar de la espectacularidad del proceso el recién nacido se encuentra perfectamente. Es más frecuente en bebés prematuros. No se conoce la causa que lo produce.
Desaparece durante las tres primeras semanas de vida y no requiere tratamiento.