Podemos definir la caída como la consecuencia de cualquier acontecimiento que precipita al individuo al suelo, contra su voluntad. Esta precipitación suele ser repentina, involuntaria e insospechada, y puede ser confirmada por el paciente o por un testigo.
El origen de las caídas es multifactorial. Están implicados una serie de factores de riesgo que pueden ser inherentes a la condición de anciano, o factores externos.

Evaluación del anciano con caídas
IIniciaremos la evaluación con la anamnesis por órganos y aparatos, que no debe olvidar los órganos de los sentidos y el aparato osteoarticular. Posteriormente se hará una valoración geriátrica integral, que incluirá sus cuatro pilares fundamentales.
Las consecuencias ocasionadas por las caídas se pueden dividir en tres categorías: médicas, económicas y sociales.
Es fundamental un programa de intervención multidimensional para disminuir el riesgo de las caídas, así como el de las lesiones inmediatas y a largo plazo asociadas a la misma.