
Las frutas representan un grupo de alimentos indispensable en el marco de una dieta equilibrada. Eso se debe fundamentalmente a su contenido en vitaminas y fibra, nutrientes esenciales para el buen funcionamiento del organismo. Debemos recordar que el consumo aconsejado de frutas y verduras es de unas cinco raciones al día, lo que significa tomar entre dos y tres piezas de frutas al día. La piña, que en esta época está en su punto, puede ayudarnos a alcanzar esta recomendación.
Dulzor con pocas calorías
La piña es un fruto fragante y dulce. Representa uno de los principales cultivos tropicales pues es muy apreciada en gastronomía. A pesar de su dulzor es una fruta poco calórica (su valor energético es similar al de la manzana), ya que su principal componente (como sucede con la mayoría de frutas) es el agua.
Además, presenta dosis nada despreciables de
vitamina C, fibra y, en menor cantidad, de vitamina B1 y
B6. En cuanto a su aporte de minerales, destaca el potasio y el
magnesio. Todo ello la convierte en un alimento muy
interesante a cualquier edad. La fibra que contiene,
especialmente en su parte central, le confiere
propiedades saciantes y, por tanto, puede resultar muy
útil en dietas específicas para la pérdida de peso.

Una ayuda para digerir mejor
La piña, además de su contenido en nutrientes, contiene una enzima conocida como bromelina o bromelaína. Se trata de una enzima proteolítica, lo que significa que colabora en la digestión de las proteínas, facilitándola. Así pues esta fruta constituye un excelente aliado para mejorar las digestiones, sobre todo en comidas ricas en proteínas, tan típicas de las fiestas navideñas.
La bromelaína, además, puede ser utilizada también por sus efectos antiinflamatorios, como potenciador antibiótico, etc. aparte de contar con otras muchas propiedades en todavía en fase estudio.
Cómo tomarla
La piña es una fruta muy versátil. Aunque generalmente se asocia a postres, formando parte de macedonias o tartas, lo cierto es que cada vez más se abre paso entre los platos salados como acompañamiento de carnes y fiambres como el jamón, con los cuales crea un contraste interesante. Además, es frecuente encontrarla en platos asiáticos acompañada de carnes con sabores fuertes como el cerdo o el pato.
Es de las frutas más consumidas en almíbar o en conserva con su jugo. Debemos tener en cuenta, eso sí, que mediante la conservación se pierde la actividad proteolítica de la bromelaína, y que en almíbar aumenta notablemente su contenido calórico dejando de ser adecuada para dietas de control de peso.
Para que resulte más dulce podemos dejarla toda la noche boca abajo. La mayor concentración de azúcares se haya en la base de la piña, de este modo los azúcares se reparten más por toda la pulpa.
En general la piña puede ser adecuada a cualquier edad, respetando el calendario de introducción de alimentos en niños, pues es una fruta tropical, y teniendo en consideración un par de apuntes en casos de patología.
Es especialmente adecuada en:
En cambio, no resulta conveniente en determinados casos:
Podemos comprobar que la piña está madura cuando en la base ha desaparecido el color verde dando lugar a un amarillo anaranjado. Debemos rechazar piñas golpeadas, con hojas marchitas o con el extremo del tallo manchado o mohoso. Tampoco escogeremos piezas en las que la cáscara se hunda al presionarla con los dedos. Una pieza madura desprenderá un olor dulce, especialmente por su base.
Debemos conservar la piña en lugar fresco y seco, pero no en el frigorífico pues por debajo de 7º C puede sufrir daños por causa del frío. Una vez pelada y troceada sí podemos guardarla en la nevera, cubierta con film transparente, y consumirla lo antes posible.

Ingredientes:
Preparación:
Corta la pechuga de pollo en filetes no muy finos y pásalos por la plancha, luego trocéalos y déjalos enfriar. Desgrana la granada. Corta el extremo inferior de la piña a modo de base, pélala sobre una tabla, luego córtala en rodajas y trocéalas.
Limpia y corta la lechuga. Mezcla los ingredientes y sazona al gusto, con una vinagreta por ejemplo.
Nota: Para ensalzar el sabor de la piña se le pueden echar
unas gotas de lima.