
La mujer a lo largo de su vida y en especial durante la edad fértil, tiene aumentadas las necesidades de ciertos micronutrientes (vitaminas y minerales) en comparación con la población masculina.

En la mujer se cumple una paradoja, ya que por sus características específicas, requiere mayor contenido de ciertos micronutrientes (vitaminas y minerales)

El calcio es un mineral que la mujer necesita en mayor cantidad en diferentes etapas de la vida.

La dieta de la población femenina requiere casi el doble de hierro que la población masculina. Esto lleva a determinar que la deficiencia de hierro sea uno de los problemas nutricionales más frecuentes en la población femenina

Para asegurarnos el aporte de esta vitamina, la dieta debe incluir alimentos fortificados con ácido fólico y alimentos ricos en folatos.

El embarazo y la lactancia son dos etapas en la vida de la mujer donde se producen una serie de cambios fisiológicos que obligan a prestar mayor atención a la dieta.