Las perspectivas en cuanto al aumento de las cifras y proporciones de personas de la tercera edad son impresionantes.
La estimación de las necesidades de agua en ancianos es compleja y difícil.
Según avanza la edad, disminuyen los requerimientos energéticos, debido a la reducción de la actividad física y a los cambios en la composición corporal.
Los requerimientos de proteínas son similares a las de adultos de menor edad; 10-15% de las calorías totales (0.8 g/kg./día)).
No existen recomendaciones específicas para este grupo de edad, por lo que éstas son similares a las establecidas para adultos más jóvenes; 50-60% del aporte calórico diario de la dieta.
En los ancianos la digestión de las grasas es normal, por lo que si no existe ningún problema de salud añadido que lo justifique
La mayoría de los estudios de evaluación de la situación nutricional en personas mayores muestran una alta prevalencia de deficiencias en determinados micronutrientes.
Las consecuencias de una baja ingesta de vitaminas son más severas en ancianos que en los adultos,
Es frecuente observar deficiencias en algunos minerales en las personas de edad avanzada