La dieta de la población femenina requiere casi el doble
de hierro que la población masculina. Esto lleva a
determinar que la deficiencia de hierro sea uno de los
problemas nutricionales más frecuentes en la población
femenina. El aporte aconsejable en edad adulta se sitúa
entre 7 y 16 mg diarios, pero en periodo de fertilidad
las necesidades aumentan y se recomiendan 20 mg diarios,
ya que, con la menstruación se pierde un promedio de 15
a 20 miligramos de hierro cada mes. En estados
fisiológicos especiales como el embarazo o la lactancia
las necesidades aumentan más y se recomienda aportar 25
mg diarios. Lograr cubrir los requerimientos de hierro
sin aumentar las calorías de la dieta puede resultar
difícil. Por este motivo se debe consumir a diario las 2
raciones recomendadas de alimentos proteicos (pescado/
huevo/ carne) al ser las fuentes mas ricas en hierro
hemo, siendo éste, el hierro que mejor absorbemos, a
diferencia del no hemo (legumbres, frutos secos,...) que
absorbemos en menor cantidad.
También resulta
beneficioso mezclar los alimentos proteicos con la
vitamina C (cítrico, kiwi, fresones, tomate, pimiento,
perejil,...) ya que esta vitamina favorece la absorción
de hierro (pescado con jugo de limón, tortilla con
perejil, carne con pimiento de acompañamiento,...).