La mujer a lo largo de su vida y en especial durante la edad fértil, tiene aumentadas las necesidades de ciertos micronutrientes (vitaminas y minerales) en comparación con la población masculina. Estas características específicas en la mujer, la hacen más susceptible a tener problemas nutricionales, en especial en algunas etapas (embarazo, lactancia) y en otras como adolescencia y menopausia.