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La alimentación en las personas mayores

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Nutrición enteral

Definimos nutrición enteral aquella que se administra a través de una sonda nasogástrica directamente al interior del estómago, o por una sonda a la cavidad gástrica. Se utilizan estas técnicas cuando el anciano tiene alguna alteración anatómica en el tubo digestivo superior que impida la correcta deglución del alimento por la vía natural. Las indicaciones para su uso son:

Alteraciones de la deglución o imposibilidad para una correcta ingesta oral.

Imposibilidad de mantener el aporte de unos requerimientos nutricionales aumentados.

Las patologías más frecuentes en las que ha de usarse este tipo de alimentación son trastornos del sistema nervioso central que cursen con demencia, accidentes cerebrovasculares, alteraciones orofaríngeas o esofágicas y anorexia extrema asociada a cualquier proceso (cáncer, síndromes malabsortivos).

La sonda nasogástrica que comenzó a usarse en el siglo XVIII, se emplea cada vez con más frecuencia en los últimos años, quizá porque debido a los avances de la medicina los pacientes con los trastornos antes citados (cáncer, demencia) cada vez tienen una mayor esperanza de vida.

Existen dos vías de administración de la nutrición enteral: Por sonda nasogástrica y a través de gastrostomía percutánea. La sonda nasogástrica es un tubo elástico que se introduce a través de un orificio nasal, faringe y esófago hasta el estómago. No requiere ninguna preparación especial para su colocación, ni personal especialmente cualificado. No se debe poner en pacientes con historia de reflujo gastroesofágico o atonía parcial gástrica, pues se favorecerán los episodios de broncoaspiración.

Cuando se prevea que la necesidad de nutrición enteral va a superar las 4-6 semanas se debe plantear la colocación de sonda directamente a través de un orificio practicado en el estómago (gastrostomía percutánea). Esta técnica disminuye más el riesgo de broncoaspiraciones que la sonda nasogástrica. Normalmente la colocan endoscopistas, siendo en situaciones muy especiales usar la vía laparoscópica.

Existen numerosas fórmulas enterales nutricionalmente completas. Dependiendo de las necesidades del paciente podemos optar por una dieta standart (normoproteica, normocalórica) o una hiperproteica e hipercalórica. Asimismo se puede elegir una dieta con más o menos cantidad de fibra.

Para los pacientes diabéticos existen fórmulas especiales antidiabéticas.

La infusión de nutrientes por sonda puede hacerse de forma continua o intermitente. Lo normal es comenzar con una infusión continua que no pase más de 500ml de nutrición en 2 horas, para finalmente terminar con una infusión discontinua que no debe superar los 300 ml por infusión.

Las complicaciones más frecuentes son las ulceraciones nasogástricas, erosiones de la mucosa digestiva, obstrucciones de la sonda, diarrea o estreñimiento, aspiración, descolocación de la sonda.

Última actualización: del 2006

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Ana Isabel Hormigo Sánchez. Médico Residente de Geriatría. H. C. San Carlos. Madrid.
Mónica Ruiz Ruiz. Medico Residente de Geriatría H. C. San Carlos. Madrid .
@ y @ Contenidos y Consultoría S.L.

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