La neumonía es una infección del pulmón (coloquialmente se llama pulmonía) y puede estar causada por virus o bacterias.
Es una infección frecuente en los niños.
La causa principal de las neumonías en los niños menores de dos años son los virus: virus respiratorio sincitial, virus influenzae, adenovirus, rinovirus ).
En los niños más mayores son frecuentes las neumonías bacterianas: neumococo, Haemophilus, influenzae y mycoplasma.
Otra causa menos frecuente de neumonía en nuestro medio es la producida por la tuberculosis.
Los síntomas de la neumonía, durante los primeros días, pueden confundirse con un resfriado: tos, malestar y mucosidad. Progresivamente, aparece fiebre alta, dolor en el costado o abdominal y la tos empeora mucho. En algunos casos, puede causar dificultad respiratoria.
La neumonía se diagnostica mediante la auscultación del Pediatra y una radiografía de los pulmones.
En algunos casos pueden ser necesarias analíticas de sangre para saber el tipo de germen que ha producido la neumonía.
Si se sospecha una tuberculosis se debe realizar la prueba de Mantoux (prueba cutánea llamada también tuberculina que consiste en inyectar en la piel una sustancia de la bacteria que produce la tuberculosis; si el niño padece tuberculosis la piel donde se ha hecho la prueba se inflamará)
La mayoría de casos de neumonía se tratan en casa con antibióticos durante 7 o 10 días. Se recomienda ofrecer abundantes líquidos y dar medicinas para bajar la fiebre.
No se recomiendan los medicamentos para la tos.
Como es muy difícil saber si una neumonía es vírica o bacteriana siempre se dan antibióticos para prevenir complicaciones.
Normalmente las neumonías curan sin problemas, La complicación de una neumonía es principalmente el derrame pleural: es la acumulación de líquido o pus en el espacio que existe en la pleura (membrana que recubre el pulmón). En esta situación el niño presenta peor estado general, dolor intenso en el tórax y la fiebre no baja con el tratamiento habitual.
Dificultad para respirar
Mal color: palidez o color azulado en la piel y mucosas del niño
Incapacidad de tomar el tratamiento antibiótico: rechazo absoluto, vómitos
Dificultad para la alimentación
Persistencia de fiebre alta a las 48 horas de haber empezado el tratamiento antibiótico.