Durante el crecimiento del bebé hay épocas de un
crecimiento más acelerado, con una necesidad energética
mayor. Es por este motivo que durante los seis primeros
meses de vida las necesidades calóricas son mayores que
al año vida.
Cuánto más pequeño es el bebé, más
energía necesita, porque su crecimiento es más
rápido.
Los hidratos de carbono deben aportar el
50-55% de la energía diaria, las grasas el 30-35% y las
proteínas el 10%.
Un suministro inferior de
requerimientos calóricos y de nutrientes durante el
periodo de crecimiento puede originar problemas de peso
y talla y tendencia a padecer algunas enfermedades.