
El maltrato al mayor se define como una conducta destructiva contra una persona mayor que ocurre en el contexto de una relación que denota confianza y reviste suficiente intensidad para producir efectos nocivos de carácter físico, psicológico, social o financiero, que provocan sufrimiento innecesario, lesión, dolor, pérdida o disminución de los derechos humanos y disminución de la calidad de vida para la persona mayor
Dentro de la categoría general de "maltrato hacia las personas mayores" se incluyen varios tipos, destacando entre ellos el maltrato físico, psicológico, económico, sexual, la negligencia y la autonegligencia. Se especifican como:
El más común es el maltrato por negligencia (descuido en la higiene, la alimentación, entre otras) y se distribuye por igual en todas las clases sociales y económicas. Un importante porcentaje de maltratadores son los propios hijos y, en muchos casos, con la connivencia de los cónyuges. Se producen más en los domicilios que en las residencias públicas o privadas.
Aunque hay casos de abuso deliberado, la causa mas normal
es el abandono por razones económicas, falta de medios o
por masificación en las residencias con falta de
personal. Según el colectivo médico, hay que tener en
mente el problema para ser capaces de detectarlo y, por
tanto, de reducir las tasas de infradiagnóstico que se
producen en los ancianos. Si no hay lesiones evidentes,
los mayores difícilmente van a expresar este
problema.