De la manometría esofágica: Medición de la presión esofágica, estudio de la motilidad esofágica.
De la Phmetría: prueba de detección de acidez esofágica, examen de acidez esofágica; monitorización del Ph esofágico.
La Phmetría esofágica supone un método exploratorio que se utiliza con el fin de cuantificar la cantidad de ácido que hay en el esófago (parte del aparato digestivo que va desde la faringe y boca hasta el estómago), que habitualmente es debido al reflujo ácido que proviene del estómago. La medición de esta acidez se realiza mediante la medición de Ph en el esófago, durante 24 horas. Este método permite valorar si la determinación del Ph que indica el grado de acidez esofágica está alterada, lo cual pone en evidencia la presencia de un reflujo Gastroesofágico excesivo o patológico.
La manometría esofágica supone un método exploratorio usado con el fin de valorar la motilidad tanto del esófago como del esfínter esofágico inferior que es una válvula formada por un músculo entre el estómago y el esófago que impide el paso retrógrado del contenido gástrico y por tanto de sus ácidos. Existe otro esfínter esofágico superior que separa el contenido esofágico del de la faringe. Esta prueba se basará en la medición de la capacidad contráctil de los músculos de esófago y el esfínter, mediante un catéter que registra la presión esofágica, la duración y el tipo de onda que generan las contracciones esofágicas.
En el caso de la Phmetría la prueba se va a basar en la colocación de una fina sonda a través de la nariz que se introduce hasta la porción más distal del esófago, a unos 5 cm. del esfínter esofágico inferior. Este proceso debe realizarse en un centro especializado o en el hospital preferiblemente. Posteriormente el paciente deberá hacer su vida normal con la sonda introducida en el esófago y registrando los valores del Ph durante 24 horas, en el caso de niños muy pequeños puede ser necesario el ingreso por un día en el hospital. Estos datos son procesados mediante un aparato de registro que se coloca en la cintura de forma que posteriormente el especialista pueda ver el registro obtenido y emitir una valoración diagnóstica. Durante las 24 horas que lleve puesta la sonda deberá indicar en un formulario la hora exacta a la que usted realiza las comidas, así como cualquier pequeño síntoma como acidez o tos de forma que el médico pueda tener presente algunos cambios en el Ph en relación a estas situaciones.
La manometría es una prueba similar solo que generalmente no se lleva a cabo durante 24 horas. Consiste, al igual que la Phmetría, en la introducción a través de la nariz, de una sonda que llega hasta el estómago. Posteriormente se irá retirando la sonda en dirección ascendente, a través del esfínter esofágico inferior y a lo largo del esófago, solicitando al paciente que realice algunas degluciones para registrar el movimiento y las presiones del esófago y el esfínter. Mediante un aparato al que está conectada la sonda se registrarán las distintas ondas del peristaltismo esofágico indicándonos posibles alteraciones en la motilidad esofágica, que puedan estar causando dificultad para la deglución, y, al mismo tiempo, se registrará la capacidad contráctil del esfínter, de modo que si existe una alteración en la contracción esfinteriana, puede ponerse de manifiesto una dificultad en la realización de la misión de válvula que controla el paso del contenido gástrico y sus ácidos al esófago. Una vez realizado el registro se retirará el tubo y el paciente podrá regresar a casa sin precisar generalmente ingreso hospitalario.
En ambas pruebas se requiere un ayuno previo a la exploración de al menos 8-12 horas, para evitar que el estomago esté lleno de comida y pueda vomitarse o aspirarse el contenido hacia el aparato digestivo durante las maniobras.
Se desaconseja fumar y beber alcohol en las últimas 8-12 horas.
Algunos medicamentos como los antiácidos, los inhibidores de la bomba de protones (omeprazol, pantoprazol, rabeprazol, lansoprazol...), los antagonistas de los receptores H2 (ranitidina, famotidina, etc.) pueden confundir los valores registrados en la Phmetría con lo que se desaconseja su uso en las 24-48 horas previas y durante la realización de la prueba.
En ambas pruebas puede notarse náuseas y arcadas durante la introducción de la sonda y la manipulación de la sonda, sin embargo es muy poco probable que experimente dolor alguno.
Posteriormente a la realización de las pruebas el paciente puede hacer vida normal.
La manometría esofágica tiene gran importancia en el diagnóstico de los trastornos de la motilidad esofágica y del esfínter esofágico inferior. Por lo tanto esta prueba se usa en casos de sospecha de acalasia, espasmo esofágico difuso, escleroderma, y otros trastornos motores del esófago. En los pacientes con Reflujo Gastroesofágico, la manometría aporta información acerca de la competencia del músculo esfinteriano en su misión como válvula.
La Phmetría ambulatoria de 24 horas se ha expuesto como el mejor método para determinar si existe una exposición al ácido gástrico en el esófago, especialmente en pacientes con sintomatología de Reflujo Gastroesofágico, lo que nos permite establecer una relación de causalidad. La principal indicación de la Phmetría es por tanto la enfermedad por reflujo Gastroesofágico, especialmente como confirmación ante la sospecha en un paciente que no responde al tratamiento inicial y presenta una endoscopia sin lesiones. En ocasiones se utiliza esta prueba para valorar la consideración de una cirugía antirreflujo, o tras la realización de esta intervención cuando se sospecha que el paciente continúa presentando reflujo. En ocasiones se solicita ante pacientes que presentan síntomas de dolor torácico atípico, o alteraciones respiratorias u otorrinolaringológicas atípicos, aunque esta última indicación está muy discutida.
En el caso de la manometría los valores de las distintas presiones registradas son procesados en función de las características del paciente y por medio de un personal especializado, el cual determinará si las presiones registradas en las diferentes localizaciones y situaciones se corresponden con la normalidad o, por otro lado, presenta valores alterados.
En el caso de la Phmetría ambulatoria se registran el número de eventos en los que los valores de acidez, expresados como Ph, se presentan en el esófago por debajo de 4. También se registrarán si se deben a alguna situación concreta como la ingesta de alimentos, así como la duración de estos episodios y su distribución a lo largo del día. En general se considera que episodios de reflujo menores de 5 minutos son normales, y ocupan una duración a lo largo del día de menos del 3-4%. En caso de presentar reflujo, este se hace más patente cuando adoptamos la posición de tumbado y especialmente por la noche.
Las alteraciones observadas en la manometría esofágica ponen de manifiesto alteraciones de la motilidad esofágica o de la funcionalidad del esfínter esofágico. En el primero de los casos podemos estar ante una acalasia (trastorno de la capacidad motora del esófago que produce una contracción excesiva del esfínter esofágico inferior, el cual no se relaja adecuadamente al tragar y se desarrollan alteraciones contráctiles en el resto del esófago el cual se dilata), otros trastornos motores son el espasmo esofágico difuso (contracción exagerada y anómala del esófago que causa dolor) u otros trastornos motores de causa neurológica. Además puede demostrarse una incapacidad del esfínter esofágico inferior en su función valvular dejando en evidencia una posible causa de reflujo Gastroesofágico.
La Phmetría indica generalmente un exceso de acidez en el esófago, el cual no tiene porqué significar ninguna patología, pero que en el contexto de un cuadro clínico puede poner en evidencia un Reflujo Gastroesofágico.
Los riesgos derivados de ambas pruebas son muy bajos y en cualquier caso se relacionan con la introducción de la sonda. El principal riesgo potencial deriva de la sensación nauseosa que genera la introducción de la sonda y que se acompaña a menudo de gran salivación e incluso vómitos. En ese caso puede que todo este contenido sea aspirado hacia el aparato respiratorio y se desarrolle un fenómeno aspirativo que puede originar una neumonía. En ocasiones el paciente puede marearse durante la introducción de la sonda y presentar una bajada de tensión o arritmias durante la prueba, generalmente benignas y transitorias.
En ocasiones se combinan ambas pruebas, la Phmetría y la manometría mediante el uso de una sonda que contiene ambos electrodos en localizaciones diferentes, sin embargo la prueba no se realiza durante 24 horas y el valor de la Phmetría tiene entonces menos valor.
Última actualización: del 2008
Eric J.García Lamberechts. Médico Residente Medicina Interna. H.C.San Carlos.Madrid