Displasia significa alteración en el normal desarrollo de algo. En este caso de la cadera, articulación constituida por la cabeza del fémur (de forma redondeada, lo que le permite gran variedad de movimientos) y por el acetábulo (cavidad que existe en el ilion, hueso de la pelvis).
Cualquier anomalía en la posición relativa de la cabeza femoral y el acetábulo puede desencadenar alteraciones en su desarrollo en los primeros meses de vida. Una cabeza femoral fuera del acetábulo, su cavidad articular natural, es lo que se llama una cadera luxada.
Si externamente, mediante movimientos de la cadera dirigidos por las manos del médico, se puede sacar la cabeza femoral del acetábulo, hablamos de que es una cadera luxable. Si se puede reponer dicha cabeza a su posición normal dentro del acetábulo, será además una cadera reductible. Las caderas displásicas son luxables y, a veces reductibles, y, con el paso del tiempo se tornan luxadas y, generalmente, no reductibles.
Los bebés con mayor riesgo de presentar displasia de cadera son:
Última actualización: del 2006
Marta Bueno Barriocanal.