El codo es una de las articulaciones más estables por lo que es necesario un traumatismo de gran intensidad para luxarlo. Por este mismo motivo es rara la luxación repetida o recidivante.
La luxación es la pérdida de contacto entre dos superficies articulares.
Traumatismos fuertes: caídas, accidentes.
Es característico el dolor muy intenso y la imposibilidad de mover el brazo. El codo suele estar visiblemente deformado.
Normalmente a la luxación del codo se asocian lesiones en la musculatura, nervios y vasos sanguíneos del brazo.
Debe realizarse cuanto antes. Se debe reducir la luxación e inmovilizar el codo con un yeso durante 3 semanas.
En el caso de que se dieran luxaciones sucesivas el tratamiento debe ser quirúrgico para reparar las estructuras dañadas.