Inflamación de la laringe de origen incierto, probablemente alérgico, aunque también se considera la posibilidad de que la causa sea viral o psicológica. Suele afectar a niños de entre 1 y 3 años sin que se preceda de síntomas de infección de la vía aérea. Comienza de forma abrupta por las tardes-noches con tos perruna, estridor inspiratorio (sonido como un silbido al inspirar, traduce el obstáculo al paso del aire por una laringe inflamada), dificultad para respirar, ansiedad, palidez, sudoración y taquicardia (aumento de la frecuencia cardiaca). Esta clínica puede repetirse en las dos siguientes noches, aunque de forma más leve. La humedad ambiental (humidificadores, vapor de agua creado al abrir el grifo de la ducha), los corticoides inhalados y orales y la adrenalina inhalada disminuyen la inflamación de la vía aérea mejorando el paso de aire.
Última actualización: del 2006
Marta Bueno Barriocanal.