La lactancia artificial o también llamada leche de fórmula es una alternativa cuando la alimentación al pecho no es posible o bien la madre decide libremente esta opción.
La leche artificial es una leche de vaca modificada que intenta asemejarse lo más posible a la leche materna. Es decir, se intentan añadir todos los nutrientes presentes en la leche materna, que no están en la leche de vaca, para que el niño pueda obtener efectos parecidos a los del lactante amamantado.
Actualmente todavía no se puede añadir a la leche de fórmula la función inmunológica (las defensas) que están presentes en la leche materna.
En el mercado hay tres tipos:
Todas las leches adaptadas para lactantes deben seguir una normativa obligatoria para poder comercializarse. No existen "leches de mala calidad", todas son aceptables para alimentar al bebé pero cada casa comercial puede incluir algún componente diferente que represente un beneficio para el bebé. En la elección del tipo de leche déjese aconsejar por su pediatra.