
La nutrición en el niño no es sólo conseguir un crecimiento y desarrollo adecuado, sino evitar carencias nutricionales y prevenir enfermedades en el adulto que están relacionadas con la dieta.

Alimentación en el segundo año de vida
La edad preescolar comprende el periodo desde los dos a los seis años. El periodo escolar va de los 6 a los 12 años. Durante el periodo preescolar y escolar se ha producido una desaceleración en la velocidad de crecimiento con respecto al primer año de vida.

Durante esta etapa aumentan mucho las necesidades de nutrientes, se producen importantes cambios alimentarios, y además pueden aparecer situaciones de riesgo nutricional.

Malnutrición en el niño mayor de 1 año
La mejor prevención es aconsejar dietas equilibradas que aporten todos los nutrientes necesarios y detectar posibles problemas de salud que puedan desembocar en estados de desnutrición.

La causa más frecuente de la obesidad es la falta de equilibrio entre el gasto energético y las calorías diarias ingeridas en la dieta. Es decir, la sobrealimentación acompañada del sedentarismo.

Déficits y excesos de vitaminas
Las vitaminas A, vitamina B, vitamina C, vitamina D, vitamina E y vitamina K.

Entre 1 y 5 años de edad es normal que el niño pierda un poco el apetito. Es probable que los padres piensen que el niño no está comiendo lo suficiente, que nunca tenga hambre o bien que no comerá a menos que le dé de comer cucharada por cucharada.

Menús escolares, completar su alimentación
Para complementar adecuadamente las ingestas de nuestros hijos, vamos a procurar tener unas nociones sobre los diferentes grupos de alimentos, y sobre la estructuración de las comidas a lo largo del día.

El huevo es la causa más frecuente de alergia alimentaria en los niños, entre un 0,5% y 2% de los niños padecen alergia al huevo.

El tratamiento del sobrepeso infantil no es equivalente a su abordaje en el adulto pues a diferencia de éste, los niños están en pleno crecimiento, por lo que deben recibir todos los nutrientes necesarios para garantizarlo. Además, una dieta completa en nutrientes también favorece un correcto desarrollo intelectual.