La invaginación intestinal se produce cuando una porción del intestino se introduce dentro de otra. Una parte del intestino se repliega sobre sí misma como si fuera un catalejo. Cuando esto ocurre produce una obstrucción intestinal que provoca dolor, ausencia de deposiciones, inflamación del abdomen y sangre en las heces. La franja de edad con mayor incidencia de invaginación intestinal está entre los 6 y los 18 meses de vida.
La causa de la invaginación intestinal es desconocida. Tan sólo en algunos casos puede ser debida a una infección o un tumor.
El signo típico de la invaginación es que aparece de forma brusca: el niño, que previamente estaba bien, empieza a rechazar el alimento, llora y está irritable. Aparecen vómitos y un dolor abdominal muy intenso de forma intermitente que le hace palidecer y encoger las piernas. Al cabo de unos minutos todo vuelve a la normalidad. Estos episodios de dolor se van repitiendo intermitentemente.
Si no se diagnostica con prontitud la porción de intestino invaginada se inflama, causa una obstrucción intestinal y sangrado de la mucosa digestiva. Esto lleva a que el bebé presente vómitos más intensos, ausencia de deposiciones o deposiciones con sangre y un dolor mucho más intenso.
En los casos más graves se puede llegar a perforar el intestino.
El diagnóstico se realiza mediante una ecografía o radiografía del abdomen.
En la mayoría de ocasiones la administración de un enema con bario o aire a presión hace que el intestino vuelva a su posición normal (se desinvagine).
Si el diagnóstico y el tratamiento se realiza en las primeras 48 horas del inicio de la invaginación el bebé se recupera sin secuelas
Si el diagnóstico se ha demorado más de 48 horas, es posible que el tratamiento sea quirúrgico.
En el caso de que la invaginación vuelva a repetirse o bien, es un niño mayor, hay que estudiar al niño para averiguar si hay alguna causa que la produce.
Vómitos en un niño menor de dos años sin fiebre ni diarrea acompañante
Si aparecen crisis de llanto e irritabilidad de manera intermitente sin ninguna causa aparente
Si el niño presenta sangre en las heces