La importancia de este tema radica en su elevada prevalencia, así como en la alta morbimortalidad que conlleva. Aproximadamente el 30% de los mayores que viven en la comunidad se caen cada año, y casi la mitad de ellos lo harán de forma repetida. Su incidencia se va incrementando con cada década de la vida, predominando en las mujeres, aunque a partir de los 75 años esta diferencia en sexos desaparece. En el ámbito residencial, esta frecuencia también es muy elevada y constituye una causa importante de institucionalización en el anciano.
Podemos definir la caída como la consecuencia de cualquier acontecimiento que precipita al individuo al suelo, contra su voluntad. Esta precipitación suele ser repentina, involuntaria e insospechada, y puede ser confirmada por el paciente o por un testigo.
La mayoría de las caídas tienen lugar en el domicilio, en un porcentaje aproximado del 60%, y ocurren generalmente hacia delante, siendo la mano el primer punto de impacto.
En función del riesgo de caerse, diferenciamos dos tipos de ancianos:
Las alteraciones en el control postural y los trastornos de la marcha son una importante causa de discapacidad. Esta patología condicionará temor a nuevas caídas, dependencia de otros e inicio de la invalidez.
La mortalidad asociada a las caídas aumenta con la edad, estimándose que aproximadamente el 25% de los afectados fallecerán a los seis meses. Como factores de mal pronóstico que incrementan el riesgo de muerte en este grupo de población, se han descrito los siguientes:
Por otra parte, las caídas representan el 10% y 6% de las visitas e ingresos hospitalarios, respectivamente. Además es la principal causa de consulta en los servicios de urgencia traumatológica en los hospitales terciarios. También son consideradas como uno de los indicadores más importantes en geriatría a la hora de establecer criterios de anciano frágil, y es uno de los síndromes geriátricos más importantes.
Última actualización: del 2006
Ana Isabel Hormigo Sánchez. Médico Residente de Geriatría. H. C. San Carlos. Madrid.