Los cáusticos son ácidos y bases ampliamente extendidos en detergentes, amoniaco, lejías y otros productos de limpieza. Son sustancias muy destructivas que producen quemaduras dejando importantes secuelas. No se debe intentar su evacuación porque al volver a pasar por el esófago lo lesionarían aún más. El carbón activado no es útil. Si se sospecha la existencia de quemaduras en el esófago no se debe administrar líquidos, ni sólidos por la boca. En caso de lesión ocular se debe lavar con agua abundante.
Última actualización: del 2006
Marta Bueno Barriocanal.