Los antidepresivos son medicinas necesarias en cuadros de depresión. Hay dos tipos que son los que causan con mayor frecuencia intoxicaciones: tricíclicos (amitriptilina, nortriptilina) e inhibidores de la recaptación de la serotonina (fluoxetina, sertralina, paroxetina, citalopram).
La intoxicación es debida a la ingestión accidental.
1.- Antidepresivos tricíclicos:
La dosis tóxica en los niños oscila entre los 5-20 mg por kilo de peso. Principalmente en la intoxicación se afecta el sistema nervioso central y el corazón. Los síntomas pueden aparecer a los 30 minutos de haber tomado los fármacos pero los síntomas más graves aparecen a las seis horas de la ingesta. El niño está somnoliento o en coma y puede llegar a convulsionar. La taquicardia es la alteración cardíaca más frecuente y puede producir alguna alteración en el ritmo del corazón potencialmente grave.
2.- Inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina:
La toxicidad es leve. Los síntomas aparecen en las primeras 3 horas tras la ingesta y desaparecen a las 24 horas. Los síntomas más frecuentes son somnolencia, hiperactividad, taquicardia y agitación. Lo menos habitual son las náuseas y los vómitos.
No hay antídotos.
1.- Antidepresivos tricíclicos:
Se debe monitorizar al niño y realizar todas las medidas necesarias para evitar la absorción. Está contraindicado provocar el vómito y se debe utilizar carbón activado.
2.- Inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina:
Se usa carbón activado para evitar la absorción y medidas de soporte.