El suicidio hace referencia a haber causado intencionalmente la propia muerte.
El comportamiento suicida es la preocupación o acción orientada a causar la propia muerte de forma voluntaria. El pensamiento suicida hace referencia a las ideas de cometerlo o al deseo de quitarse la vida; a diferencia del comportamiento suicida que hace referencia a las acciones concretas para quitarse la vida.
La etapa del niño donde es más frecuente el suicidio, el comportamiento o el pensamiento suicida es en la adolescencia.
La adolescencia es una edad frágil, con muchos cambios físicos y emocionales, donde el joven puede pasar una etapa de mucho estrés, confusión, miedo e incertidumbre. Todo esto acompañado de enfermedades mentales o bien de cambios sociales, familiares o escolares, pueden favorecer este tipo de conductas.
El suicidio es la tercera causa de muerte en los jóvenes de 15 a 24 años, es más frecuente en varones la muerte por suicidio aunque son las chicas las que tienen mayor número de intentos.
Los factores de riesgo del suicidio varían en función de la edad, el sexo y las influencias culturales o sociales:
Padecer una enfermedad mental previa
El abuso de drogas
El adolescente con comportamiento impulsivo
Vivencia de acontecimientos no deseados o pérdidas recientes: muerte de los padres, divorcio
Antecedentes familiares de trastornos mentales, abusos de sustancias o suicidio
Violencia familiar, abuso sexual
Intento de suicidio previo
Presencia de armas de fuego en el hogar
Ingreso en prisión
Los posibles sentimientos suicidas son también síntomas de depresión como: cambios en los hábitos de alimentación y sueño, pérdida de interés por las actividades habituales, aislamiento social, abuso de drogas y alcohol, deseos de morir, descuidar el aspecto personal, aviso de planes o intentos de suicidarse.
Las amenazas de suicidio significan desesperación y una petición de auxilio. Siempre se han de tener en cuenta y no banalizarlas. El niño o adolescente que verbalice este tipo de ideas debe ser evaluado por un psiquiatra infantil inmediatamente.
Para el tratamiento de los comportamientos y sentimientos suicidas se debe tratar la enfermedad mental de base si la hubiera: depresión, enfermedad bipolar, psicosis La psicoterapia individual y familiar también es importante. En algunos casos en necesario ingresar al paciente en una unidad psiquiátrica para brindarle mayor seguridad.