Insuficiencia cardíaca
La insuficiencia cardíaca puede definirse como una
alteración de la función del corazón en la que éste es
incapaz de bombear la sangre de forma adecuada a las
necesidades del organismo.
En las personas mayores se ha de recordar los cambios
que, por la edad, tienen lugar en el aparato cardiovascular:
- Aumento de la rigidez vascular
- Aumento de la rigidez del miocardio
- Disminución de la respuesta adrenérgica
- Disminución de la producción celular de energía
- Disminución de la respuesta de los receptores de
presión sanguínea (barorreceptores)
- Disminución de la función del nodo marcapasos del
corazón (nodo sinusal)
- Deterioro de la función de la capa interna de los
vasos sanguíneos
En definitiva
Estos cambios producen una marcada reducción de la
reserva cardiovascular, con lo que las personas mayores
son más proclives a presentar insuficiencia cardíaca.
Las causas de la insuficiencia cardíaca en el anciano
incluyen las comunes también de los pacientes jóvenes y
las propias de la ancianidad.
Las comunes con los pacientes jóvenes son:
- Cardiopatía isquémica
- Hipertensión arterial
- Enfermedad pulmonar obstructiva crónica
- Lesiones en las válvulas cardíacas
- Miocardiopatía dilatada
En cuanto las específicas de la ancianidad:
- Amiloidosis (el amiloide es un material propio de la
vejez que puede depositarse entre las fibras
cardíacas e impedir su correcto funcionamiento).
- Calcificación del anillo valvular o distrofia
valvular que causan estenosis aórtica, insuficiencia
mitral (raramente estenosis mitral) o ambas.
- Trastornos de la formación y conducción de los
impulsos causantes de bradicardia o taquicardia.
- 40-55% de los casos se deben a disfunción
diastólica, que afecta con mayor frecuencia a
mujeres.
La historia clínica clásica de la insuficiencia
cardíaca es de:
- Disnea: es una sensación subjetiva de
disconfort respiratorio, en donde la respiración se
hace consciente, dificultosa y desagradable. La
disnea aparece con los esfuerzos como subir
escaleras y puede progresar hasta estar presente
incluso en reposo o aparecer con el decúbito al
acostarse en plano.
- Edemas o acumulación de líquido en las partes
declives como los tobillos o las piernas si se está
de pie.
- Cansancio y fatiga muscular por la mala
actividad de la función de bomba del corazón para
llevar sangre a los músculos.
Sin embargo, en los pacientes ancianos con frecuencia la
presentación es diferente de la común, atípica, sobre
todo en pacientes con deterioro cognitivo: pérdida de
apetito, pérdida de interés y de conexión con el
ambiente, agitación, insomnio, etc.
La insuficiencia cardíaca suele cursar de forma
progresiva pero con crisis de empeoramiento que pueden
llevar a la hospitalización, pero que una vez tratadas
adecuadamente pueden solventarse. Estas crisis se
desencadenan por una serie de factores precipitantes:
- Mal cumplimiento terapéutico (toma de sal, abandono
de la medicación, confusión de dosis) o tratamiento inadecuado.
- Infecciones (respiratoria, urinaria, etc.).
- Fármacos (antiinflamatorios, algunos antidiabéticos).
- Enfermedades concomitantes.
- Arritmias (de inicio, empeoramiento).
- Hipertensión arterial mal controlada.
- Cardiopatía isquémica (angina de pecho, infarto de miocardio).
- Otros (esfuerzos, estrés, emociones, etc.).
Asimismo, para el desarrollo y curso de la insuficiencia
cardíaca, en las personas ancianas se ha de tener en
cuenta la presencia de patología asociada o
comorbilidades, la polifarmacia y la fragilidad.
Las comorbilidades más frecuentes en pacientes
ancianos con insuficiencia cardíaca son:
- Insuficiencia renal: empeora con los
diuréticos y otros fármacos.
- Anemia: Aumenta los síntomas, empeora el pronóstico.
- EPOC: Dificulta el diagnóstico.
- Depresión y aislamiento social: empeora el
pronóstico, favorece el incumplimiento terapéutico.
- Hipotensión postural: Empeora con el
tratamiento estándar de la insuficiencia cardíaca.
- Artropatía: Los AINES empeoran la
insuficiencia cardíaca.
- Incontinencia urinaria: Agravada por los diuréticos.
- Deprivación sensorial: Interfiere con el cumplimiento,
- Trastornos nutricionales: Aumentan el riesgo
de malnutrición,
- Polifarmacia: Problemas de cumplimiento,
interacciones farmacológicas.
- Fragilidad: Agravada por la hospitalización,
aumenta el riesgo de caídas.
El tratamiento de la insuficiencia cardíaca en ancianos
es básicamente similar al de las personas más jóvenes y
consta de componentes farmacológico y no farmacológico.
El tratamiento no farmacológico puede resumirse en:
- Educación sanitaria
- Información
- Seguimiento ambulatorio estrecho
- Dieta sin sal (3 g de sodio al día)
- Ejercicio físico aeróbico regular
- Reducción del sobrepeso
- Abstención de tabaco y alcohol
- Vacunas antigripal y antineumocócica
El tratamiento farmacológico se compone de unas
medicaciones que ayudan a la función del músculo
cardíaco y al control de síntomas; estos fármacos se han
de controlar de forma exquisita por parte del personal
médico en personas ancianas, pensando siempre en el
confort del paciente. Estos fármacos son:
- Diuréticos
- IECA: captopril, enalapril, ramipril
- Betabloqueantes
- Digoxina
- ARA-II: candesartán, losartán
- Amiodarona
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Dra. Montse Queralt
Especialista en Medicina de Familia y Geriatría
Médico Consultor de Advance Medical