A usted le parece que su hijo entre el año y los 5 años no come lo suficiente, nunca tiene hambre o tiene que forzar la alimentación. Sin embargo, el nivel de energía de su hijo y su ritmo de vida es normal. Además su pediatra le dice que crece aceptablemente y no tiene enfermedades importantes.
Durante el primer año de vida los niños multiplican por tres su peso del nacimiento. Entre el año y los 5 años de edad, sólo aumentan entre 1 y tres kilos por año. Es normal, aunque coman bien, que a esta edad a veces no aumenten de peso en 3 ó 4 meses y como están creciendo con menos rapidez, necesitan comer menos y tienen menos apetito. La cantidad que un niño decide comer es controlada por el centro del apetito localizado en su cerebro y es la necesaria y suficiente para cubrir sus necesidades de crecimiento y energía.
Muchos padres tratan de obligar a su hijo a comer más de lo que necesita, porque temen que las pocas ganas de comer del niño puedan afectar a su salud o causar una deficiencia nutricional. Sin embargo, esto no es cierto, y la alimentación forzada es contraproducente porque en sí misma disminuye el apetito del niño. El apetito de su hijo mejorará cuando
La causa principal de falta de apetito en algunos niños es que comen entre las comidas principales, y no llegan realmente a tener hambre en ningún momento del día. Si su hijo tiene sed entre las comidas, ofrézcale sólo agua para calmarla y limite la cantidad de jugos. Los padres que se preocupan porque su hijo no come lo suficiente inician algunas costumbres absurdas en la alimentación como es despertar al niño por la noche para alimentarlo, intentar darle de comer a intervalos de 15 a 20 minutos durante todo el día o darle sólo la comida que al niño le gusta, ofreciéndole un muestrario de alimentos a la hora de la comida para que elija.
No alimente usted a su hijo si él puede hacerlo por sí solo. La tendencia más común de los padres de un niño con poco apetito es tomar la cuchara, llenarla de comida, sonreír y tratar de inducir al niño a que coma. Una vez que su hijo está en la edad de poder usar una cuchara por sí solo (generalmente entre los 12 y 15 meses), no vuelva a tomar usted la cuchara para alimentarlo. Si su hijo tiene hambre, comerá por sí mismo. Omitir una comida, de vez en cuando, no le hará daño.
Ofrézcale alimentos para comer con las manos. Puede empezar a darle determinados alimentos sólidos que pueden tomarse con las manos desde los 9-10 meses de edad.
Sirva porciones pequeñas de alimento (más pequeñas de las que usted piensa que su hijo debe comer). El apetito de un niño disminuye si se le sirve más comida de la que puede comer. Si usted le sirve a su hijo una cantidad pequeña en un plato grande, es más probable que la coma toda y se sienta orgulloso de sí mismo. Si le parece que el niño quiere más, espere a que se lo pida.
Haga que las horas de las comidas sean agradables, que su hijo participe en la conversación de la familia. Evite que las horas de las comidas se conviertan en horas de discusiones desagradables.
Evite que la conversación se refiera a la comida. No hable en presencia de su hijo acerca de lo poco que él come o elogiarlo si ha comido mucho. Los niños deben comer para su propia satisfacción. Algunos tratan de hacer que el niño se sienta culpable, hablándole de los niños que se mueren de hambre en otras partes del mundo. Otros amenazan diciendo: "Si no comes lo que yo preparo es porque no me quieres".
No prolongue la hora de la comida. No fuerce a su hijo a permanecer sentado a la mesa después que el resto de la familia haya acabado de comer. Esto sólo hará que su hijo establezca asociaciones desagradables.
Evite servirle alimentos que decididamente no le gustan.
Última actualización: del 2006
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