
La fibra dietética o fibra alimentaria incluye los hidratos de carbono ("azúcares") de origen vegetal y de estructura compleja y que son resistentes a la digestión por nuestras enzimas digestivas; en este concepto también se incluye la lignina, que aunque es de origen vegetal, no es un hidrato de carbono.

La fibra dietética la podemos clasificar según diferentes criterios, aunque desde el punto de vista funcional y nutricional utilizamos el criterio de su solubilidad en agua.

La fibra dietética o alimentaria ejerce su influencia por todo el tubo digestivo, desde la boca (ingestión del alimento) hasta el ano (excreción de las heces).

Fibra y enfermedad cardiovascular
Los beneficios de la fibra en la prevención de la enfermedad cardiovascular se deberían a sus efectos sobre estos factores: la fibra disminuye los niveles de colesterol y azúcar en sangre, baja las cifras de tensión arterial, reduce los picos de azúcar en sangre..

Una comida rica en fibra, especialmente en fibra soluble, prolonga el tiempo que tardan los azúcares ingeridos en absorberse en el intestino, lo que hace que el pico de azúcar en sangre que se produce como consecuencia de la absorción de esos azúcares sea bajo.

Se han implicado en el origen de los pólipos y del cáncer de colon a factores dietéticos. Las carnes rojas, la grasa saturada y una alta ingesta de calorías son factores que favorecerían el desarrollo de este cáncer. Por contra, la ingesta de fibra dietética disminuiría este riesgo.

Las recomendaciones sobre el consumo de fibra para mantener una buena salud cardiovascular son las siguientes: en adultos (por encima de 18 años) se recomienda una ingesta de unos 25-35 g/día...