El impétigo es una enfermedad infecciosa muy frecuente en la edad infantil. Se produce por la infección por bacterias del tipo de los estreptococos o estafilococos. Aparece sobre todo en epidemias en la época estival.

Las bacterias causantes del impétigo son transmitidas de una persona a otra por contacto o a través de los estornudos o secreciones. Si existe una pequeña puerta de entrada en la piel, como un pequeño arañazo o una picadura, la bacteria puede penetrar en ella y causar la infección.
El impétigo se manifiesta en forma de pequeñas epidemias en los colegios. Los niños desarrollan pequeñas ampollas que se transforman en costras amarillentas, en cualquier zona del cuerpo. Pueden acompañarse de un picor variable. Nunca provoca fiebre ni síntomas de otro tipo.

No, se trata de una enfermedad muy leve y que en muchas ocasiones cura sin ningún tipo de tratamiento, o con lociones secantes o desinfectantes. Es muy raro que desencadene complicaciones.
En general, el impétigo se trata con pomadas antibióticas
aplicadas durante unos días, y sólo los casos más
extensos son tributarios de tratamiento con antibióticos
orales.
Es importante evitar el contagio entre los
niños, y lavarse bien las manos cuando se hayan tocado
las lesiones del impétigo, ya que son muy contagiosas.