La hipoglucemia neonatal es la disminución de glucosa de la sangre en los primeros días después del nacimiento. De forma natural, todos los recién nacidos presentan una hipoglucemia entre 1 y 3 horas tras el parto que se recupera espontáneamente.
La fuente de energía de los bebés es la glucosa; la obtienen principalmente del azúcar de la leche que se llama lactosa. La mayor parte de la glucosa se utiliza para la función del sistema nervioso central (cerebro).
Durante el embarazo el feto recibe la glucosa de la madre de manera continua a través de la placenta. Cuando nace, la alimentación ya dejará de ser constante, será fraccionada.
La causa de hipoglucemia neonatal es debida a un exceso de insulina (hiperinsulinismo), déficit de almacén de glucosa en el recién nacido, gasto excesivo de energía por parte del neonato.
Factores de riesgo para producir una hipoglucemia
Infección y sepsis
Hipotiroidismo
Enfermedades metabólicas
Macrosomía (recién nacido con peso anormalmente elevado)
Hijo de madre diabética
Prematuro
Recién nacido pequeño para la edad gestacional
Alimentación escasa (biberones con poca leche, lactancia no realizada a demanda o hipogalactia)
Los recién nacidos con hipoglucemia pueden estar sin síntomas. Cuando existen síntomas son:
Irritabilidad o somnolencia excesiva
Náuseas y/o vómitos
Hipotonía
Cianosis (color azulado de la piel) o palidez
Sudoración
Temblores
Respiración rápida
Convulsiones
Mala regulación de la temperatura corporal
Apnea
En el caso de que haya una sospecha de hipoglucemia se realiza una determinación rápida de la sangre del bebé mediante la punción con una lanceta.
El tratamiento será la administración de glucosa vía oral o endovenosa y la resolución de la enfermedad que está causando el problema.