En el período de lactancia, el aporte hídrico se cubre con la lactancia materna o artificial. No se requieren aportes extra de agua. Sólo hay que vigilar más estrechamente el estado de hidratación del bebé en situaciones que aumentan las pérdidas de agua: sudoración profusa en verano, diarrea, vómitos,... En esas situaciones basta con diluir el biberón con más agua o administrársela aparte, en cantidad óptima.
Última actualización: del 2006
Marta Bueno Barriocanal.