El resultado final de los sonidos que producimos al hablar y al cantar depende de lo que ocurra en nuestra boca.
La fonación o producción de sonidos para hablar es una actividad de vital importancia para el ser humano. Una de las pocas cosas que diferencian a los humanos de otras especies animales es la complejidad de nuestro lenguaje. La ejecución final de la palabra se realiza en la boca.
Para hablar o para cantar utilizamos una columna de aire que viene desde los pulmones por las vías respiratorias. Al pasar por la laringe recibe ya un importante tamiz pues la glotis puede abrirse o cerrarse más o menos para dar un tono u otro a la voz, mediante la acción de las cuerdas vocales. Después la boca más o menos abierta matiza el sonido, y según dejemos pasar el aire por unos sitios u otros produciremos diferentes sonidos, en lo que se conoce como articular el lenguaje.
Para articular las palabras son muy importantes la lengua y el paladar blando, pero también la integridad de estructuras como los dientes más anteriores (incisivos). La lengua se suele apoyar en diferentes áreas más o menos anteriores del paladar para la producción de las consonantes. Para las vocales sin embargo, la lengua queda libre, sin apoyarse en ninguna otra estructura bucal.
Los sonidos sonoros son aquellos en los que las cuerdas vocales producen una vibración. Son todas las vocales y algunas consonantes. En caso contrario, cuando no se produce vibración en las cuerdas vocales, tendremos fonemas sordos.
Dada la importancia de la movilidad y estructura de la lengua y el paladar blando, será importante su buen estado, teniendo en cuenta por ejemplo que el frenillo de la lengua no sea demasiado corto para permitirle movimientos adecuados y que el paladar no esté fisurado.
Hablar es una actividad cotidiana, fundamental para la comunicación. Nuestra cultura se mueve alrededor del lenguaje. La fonación constituye una capacidad importante para la función de relación (con el medio, en este caso con el resto de individuos que nos rodean).
En su vertiente cantada, la fonación asciende de nivel y puede convertirse en un arte.
Última actualización: del 2006
Dr. Juan Pedro Moreno Fuxá