Prueba o conjunto de pruebas encaminadas a la exploración del gusto.
Las alteraciones del gusto pueden ser:
Las alteraciones del sabor pueden ser debidas a alteraciones del olfato y/o del gusto, por lo que es necesario, en estos caso, realizar estudios del olfato y del gusto
Las pruebas de gustometría pueden ser químicas o eléctricas.

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Gustometría química:
Se realiza con cuatro sustancias: dulce (glucosa, soluciones azucaradas), salada (cloruro sódico), ácida (vitamina C, zumo de limón) y amarga (quinina)
Se colocan, mediante una gota o un papel de filtro, primero a un lado y luego al otro de la lengua y de delante a atrás, por el orden antes descrito y sin superposición de sustancias.
Entre cada prueba hay que lavar la boca.
Para determinar el umbral de percepción para la sustancia se utilizan concentraciones crecientes, hasta que hay una sensación gustativa, sin identificar el sabor.
El umbral de discriminación es aquel en el cual podemos identificar el sabor.
Electrogustometría:
Consiste en provocar una sensación gustativa a partir de una estimulación eléctrica local con aumento de intensidad y frecuencia, provocando un gusto metálico parecido al sabor ácido.
Permite una evaluación más precisa de la intensidad del estímulo y de la superficie estimulada, pero sólo sirve para valorar la sensación ácida.
No requiere, excepto el lavado de la boca.
La percepción de las diferentes sustancias.
La electrogustometría puede producir irritación.
Estudio de las alteraciones del gusto.
Descartar falsas afectaciones del sabor.
Estudio de las alteraciones del nervio facial.
No presenta.
Última actualización: del 2006
Dr. Carlos Domingo Carrasco.