Desde hace ya algunos años venimos oyendo hablar del fracaso escolar como un problema cada vez más grave en España, situándose el indicador del mismo en torno al 30 por ciento ( uno de los más altos de Europa, solo superado por Portugal). Es un problema que nos afecta a todos y que se vive, se ha vivido, o se vivirá en muchos de nuestros hogares. Según datos del INCE (Instituto Nacional de Calidad de Evaluación), en la enseñanza media un 32 por ciento de los alumnos repite curso, un 35 por ciento no termina con éxito 2º de la ESO, el 48 por ciento no supera el bachiller y en la universidad el abandono de los estudios ronda el 50 por ciento.