El insomnio: se denomina insomnio a la queja subjetiva del paciente de presentar sueño inadecuado o poco reparador, de no poder dormir cuando se desea.
La Narcolepsia: se define como un trastorno en el que aparece somnolencia excesiva a lo largo del día. La edad más frecuente de aparición es en la segunda década de la vida pero una vez instaurado permanece toda la vida. Ambos sexos se afectan por igual y en un 10-15% de los casos se asocia a una presentación familiar. El paciente puede experimentar varios ataques de sueño a lo largo de todo el día que pueden durar entre 30 segundos hasta media hora, teniendo este sueño un efecto reparador completo hasta el siguiente episodio. Los pacientes que padecen esta enfermedad presentan en algunos casos episodios de cataplejía. La cataplejía es un fenómeno que consiste en que el individuo pierde parcialmente el tono muscular. Estos episodios pueden estar desencadenados por estímulos como la risa, el miedo o la ira. El paciente permanece despierto durante el episodio pero si éste dura más de un minuto pueden dormirse entrando directamente en fase REM.
También aparecen en algunos pacientes con narcolepsia las alucinaciones hipnagónicas. Son imágenes o sensaciones vívidas que aparecen estando despierto. Debido a esta hipersomnia diurna el sueño nocturno en estos pacientes está más fragmentado pero se levantan con sensación de descanso.
El diagnóstico de esta enfermedad es clínico. El tratamiento de la somnolencia son agentes estimulantes. Para la cataplejía se utilizan fármacos como la imipramina o la clomipramina.
Este síndrome se caracteriza por la aparición de pausas respiratorias durante el sueño. Como consecuencia aparecen síntomas como la hipersomnia diurna, disminución de la memoria y rendimiento, cambios en la personalidad, irritabilidad, cefaleas o impotencia. Durante las horas de sueño los pacientes tienen ronquidos intermitentes y pausas en la respiración que pueden llegar a mantenerse durante 60 segundos. El sueño nocturno es poco reparador. Esta enfermedad aparece con mayor frecuencia en pacientes mayores de 60 años y predomina en varones. Es más frecuente en personas obesas. En ocasiones es una causa de hipertensión arterial. El tratamiento principal es la pérdida de peso y el uso de la llamada CPAP, mascarilla nasal que introduce en las vías aéreas presión positiva.
Última actualización: del 2006
Ana Isabel Hormigo Sánchez. Médico Residente de Geriatría. H. C. San Carlos. Madrid.