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Fimosis

¿Qué es?

Es un trastorno en el que el prepucio contraído no puede retraerse sobre el glande.

¿Cómo se produce?

Su causa más común es la infección crónica por mala higiene local. La mayor parte de los casos ocurren en varones no circuncidados, aunque la piel excesiva después de una circuncisión puede hacerse estenótica y causar fimosis. Bajo el prepucio pueden desarrollarse cálculos e incluso carcinoma de células escamosas.

Puede aparecer a cualquier edad. En varones diabéticos de edad avanzada es posible que la balanopostitis crónica origine fimosis. Los menores de 2 años rara vez tienen fimosis verdadera, ya que su abertura prepucial relativamente estrecha se abre de forma gradual y permite la retracción prepucial normal sobre el glande.

El edema, eritema, la presencia de exudado y la hipersensibilidad del prepucio suele empujar al varón a buscar ayuda médica.

Tratamiento

La infección inicial debe tratarse con antimicrobianos de amplio espectro. Si es necesario mejorar el drenaje puede ser precisa la incisión del prepucio dorsal. Una vez controlada la infección subyacente se practica la circuncisión si está indicada.

La circuncisión

La circuncisión es la extirpación quirúrgica del prepucio del pene y a menudo se realiza en varones saludables por razones culturales o religiosas (judaísmo, Islam, etc). En los Estados Unidos, la circuncisión de los recién nacidos generalmente se hace antes de su salida del hospital y entre la población judía, se lleva a cabo al octavo día.

No existen fundamentos médicos obligatorios para realizar este procedimiento en niños varones. Sin embargo, algunos niños padecen condiciones médicas por las cuales la circuncisión puede ser necesaria.

Se recomienda el uso de un anestésico local durante el procedimiento, el cual se puede inyectar en la base del pene, en el cuerpo de éste o se puede aplicar como crema para reducir el dolor.

Existe una variedad de formas de llevar a cabo una circuncisión. En la más común se extirpa el prepucio y se sutura sobre la piel restante del pene. Se utilizan puntos de sutura que se disuelven (suturas absorbibles) en 7 a 10 días.

Entre los médicos hay diversas opiniones con respecto a la necesidad de practicar la circuncisión en niños sanos y algunos de ellos le dan gran valor a los beneficios de tener un prepucio intacto, incluyendo una respuesta sexual más natural durante la vida adulta. Algunos estudios sugieren que los bebés de sexo masculino no circuncidados presentan un aumento del riesgo a desarrollar infecciones del tracto urinario; mientras que otros estudios muestran correlaciones entre los hombres no circuncidados y el cáncer de pene, algunas enfermedades de transmisión sexual (incluyendo el VIH), infecciones del pene y fimosis (rigidez del prepucio que impide la retracción de la piel del mismo sobre el glande). Se cree que el aumento del riesgo para el desarrollo de estas condiciones es relativamente pequeño en general. La higiene adecuada y las prácticas de sexo seguro ayudan a prevenir la fimosis, el cáncer de pene, el SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual. La higiene apropiada siempre es importante, pero se cree que es especialmente importante en los varones no circuncidados.

La American Academy of Pediatrics (Academia Estadounidense de Pediatría) sugiere que no hay suficiente evidencia científica para recomendar la circuncisión neonatal de rutina. En circunstancias en las cuales haya beneficios y riesgos potenciales, pero que con todo, el procedimiento no sea esencial para el bienestar actual del niño, los padres deben determinar lo que consideren mejor para su hijo habiendo sido previamente asesorados.

Sus principales riesgos son el sangrado, la infección, la lesión peneana y uretral, y la cicatrización antiestética. No obstante, la circuncisión puede considerarse un procedimiento muy seguro tanto para recién nacidos como para niños mayores.

El tiempo de cicatrización para recién nacidos generalmente es de alrededor de 1 semana. Se recomienda aplicar vaselina después de los cambios de pañal para proteger la incisión que está cicatrizando. Para los niños mayores y adolescentes el periodo de cicatrización puede ser de hasta de 3 semanas y, en la mayoría de los casos, al niño se le da el alta el mismo día de la cirugía.

Las sugerencias para el cuidado casero postoperatorio engloban el reposo relativo, el frío local (hielo), la evitación de erecciones y de relaciones sexuales, la aplicación de soluciones antibióticas, así como de analgésicos y antiinflamatorios.

Última actualización: del 2006

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Natalia Pérez Romero.Médica Residente Urología.Hospital Clínico San Carlos.Madrid.
J.Emilio Hernández Sánchez.Médico Residente Urología.H.Clínico San Carlos.Madrid.
M.Angel Alonso Prieto.Médico Residente Urología.Hospital Clínico San Carlos.Madrid.
@ y @ Contenidos y Consultoría S.L.

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