La presencia de fibra en la dieta produce un retraso en la absorción de glucosa en el intestino, fenómeno que está asociado fundamentalmente con el contenido de FDS. Las dietas ricas en este tipo de fibra producen un aumento de la viscosidad del contenido intestinal, ya que son moléculas que captan agua y poseen la propiedad de formar geles, lo que disminuye el contacto del contenido intestinal gelificado con la mucosa y la tasa de digestión. En este caso concretamente se reduce la velocidad de acción de la α-amilasa pancreática que es la etapa limitante en la digestión de los polisacáridos, reduciendose consecuentemente la velocidad de absorción intestinal de monosacáridos y disacáridos. De este modo la concentración de glucosa en sangre se incrementa más lentamente tras la comida, lo que reduce las necesidades de insulina, favorece el almacenamiento de glucosa como glucógeno y reduce la transformación de hidratos de carbono en triglicéridos.
Última actualización: del 2008
Dr. Baltasar Ruiz-Roso Calvo de Mora