La FECUNDACIÓNes el fenómeno por el cual se produce la unión entre óvulo y espermatozoide. De todos los espermatozoides que son depositados en la vagina y transportados hacia la trompa, solamente uno conseguirá penetrar en el óvulo. Cuando este proceso ocurre, el ovocito crea una barrera a su alrededor de modo que ya no será penetrado por más espermatozoides. La fecundación tiene lugar en la región ampular de la trompa de Falopio. Tras la unión, el huevo debe viajar hacia el útero.
Durante todo este proceso, y mientras continúe la gestación, el endometrio (la capa interna del útero) sufre una serie de cambios, preparándose para recibir al huevo. Estas modificaciones son fundamentalmente el engrosamiento, el aumento de la vascularización y la capacidad de secretar sustancias.
También durante este trayecto, el huevo experimenta un proceso de transformación y desarrollo. Al llegar a la cavidad uterina, está formado por poco más de 12 células. A este estado se le denomina mórula.
La IMPLANTACIÓN es el período durante el cual el huevo queda incorporado al endometrio. Cuando el huevo se implanta está en fase de blastocisto, compuesto por unas 2000 células. Esta anidación tiene lugar al 6º-7º día tras la ovulación.
El óvulo fecundado comienza a dividirse en 2, 4, 8, 16 células, dando lugar a una masa de células llamada mórula. Posteriormente se acumula líquido en el interior del huevo que está formado ya por unas 2000 células. Se denomina entonces blastocisto. El blastocisto se implanta en la cavidad uterina y comienza el desarrollo del embrión, que tiene lugar en las 10 primeras semanas. Posteriormente se llamará feto.
En el embrión las células internas darán lugar al bebé. En un principio se colocan en dos capas en forma de disco.
Las células externas desarrollan la placenta, el cordón umbilical y la bolsa amniótica.
El embrión se desarrolla a partir de tres tipos de células diferentes: del ectodermo se forma el sistema nervioso central, ojos, orejas, nariz y el esmalte de los dientes. Del endodermo surgen el sistema digestivo y el respiratorio. A partir del mesodermo se forman los tejidos conjuntivos, los huesos y los vasos sanguíneos.
El embrión tiene el aspecto de un disco. En la primera semana comienza a desarrollarse la cabeza. A partir de la quinta semana comienza a latir el corazón. Alrededor del embrión comienza a desarrollarse la placenta. Al final del periodo embrionario (10 primeras semanas), el embrión tiene figura humana, mide aproximadamente 4 cm. Se distinguen en la cabeza los ojos, nariz, boca y orejas, y se han desarrollado las extremidades.
Última actualización: del 2006
Natalia Pérez Romero.Médica Residente Urología.Hospital Clínico San Carlos.Madrid.