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Úlceras por presión

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Factores de riesgo

El principal mecanismo de producción de las úlceras por presión viene implícito en su nombre, es decir, la presión que ejerce un plano duro externo sobre una prominencia ósea. Este factor causal producirá sobre la piel y tejidos blandos disminución del aporte del riego sanguíneo, con obstrucción venosa y linfática, y por consiguiente, necrosis del tejido presionado. Es decir, cuando dicha presión se prolonga el tiempo suficiente, puede llegar a producir muerte, destrucción y ulceración del tejido, afectándose primeramente la piel, posteriormente la grasa subcutánea, tejido aponeurótico y muscular, y finalmente, incluso vasos, nervios y huesos. Puede haber daño irreversible al tejido (sobre todo en la piel del anciano) tan sólo 2 horas después del efecto de la presión continua.

Otros muchos factores de riesgo implicados en su producción, pueden ser agrupados en dos tipos:

Factores de riesgo intrínseco

Secundario al envejecimiento, se producen una serie de cambios fisiológicos en la piel y tejido celular subcutáneo favorecedores de la aparición de úlceras por presión. La piel se vuelve más laxa y arrugada, y existe una tendencia a perder tejido celular subcutáneo y a producirse deshidratación.

La pluripatología es más habitual en los ancianos. Cualquier enfermedad que provoque inmovilidad puede favorecer la aparición de úlceras por presión. Algunas de ellas son:

  • El accidente cerebrovascular.
  • Las fracturas de cadera.
  • El postoperatorio de cualquier cirugía.
  • Demencias en grado avanzado.
  • Parkinsonismos.
  • Trastornos osteomusculares severos.
  • Fractura vertebral.
  • Diabetes complicada.
  • Enfermos pulmonares y cardiacos en fase terminal.
  • Cáncer avanzado.

También existen signos y datos analíticos generales, presentes en muchas patologías, que predisponen a la aparición de las úlceras por presión, como son:

  • Edemas
  • Fiebre.
  • Anemia.
  • Déficit en el estado nutricional (pérdida de peso, hipoalbuminemia).
  • Disminución del nivel de conciencia.
Factores de riesgo extrínseco

A la presión, ya comentada anteriormente, se pueden añadir otros factores extrínsecos que precipitan la aparición de estas lesiones cutáneas. Estos otros factores son:

  • Fricción, roce, o frotamiento: Esta puede colaborar en la formación de úlceras. Está presente en determinadas maniobras como movilización inadecuada del cuerpo del paciente en la cama, con el consiguiente roce con las sabanas o con la ropa.
  • Cizallamiento: Este efecto está presente por ejemplo cuando la cabecera de la cama se eleva y el tronco se desliza. Se contribuye así al estiramiento y escuadración de los tejidos subcutáneos, ejerciéndose un efecto deletéreo sobre la región sacra si el paciente está sentado, o sobre los pies si el paciente está encamado.
  • Humedad: Esta reblandece, macera y erosiona la piel favoreciendo la aparición de úlceras por presión.

Última actualización: del 2006

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Ana Isabel Hormigo Sánchez. Médico Residente de Geriatría. H. C. San Carlos. Madrid.
Mónica Ruiz Ruiz. Medico Residente de Geriatría H. C. San Carlos. Madrid .
@ y @ Contenidos y Consultoría S.L.

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