Factores de riesgo
La principal causa de la aparición de las úlceras por
presión es la presión misma que causa el cierre de los
capilares, disminuyendo el aporte de oxigeno a los
tejidos. Sin embargo, existen una serie de situaciones o
factores de riesgo que aumentan la probabilidad de
desarrollar úlceras en la situación propicia.
Los factores que contribuyen a la producción de
úlceras por presión pueden agruparse en cinco
grandes grupos:
Fisiopatológicos:
- Lesiones cutáneas: edema, sequedad de piel,
falta de elasticidad, fragilidad; aumentan la
probabilidad de producción de heridas de cualquier
clase ante lesiones menores.
- Trastorno en el transporte de oxígeno:
trastornos vasculares periféricos, estasis venosa,
trastornos cardiopulmonares.
- Deficiencias nutricionales (por defecto o por
exceso): disminución de la capa grasa
subcutánea, pérdida de masa magra o muscular,
desnutrición, obesidad, hipoproteinemia, deshidratación.
- Trastornos inmunológicos: cáncer, infección
generalizada o localizada.
- Alteración del estado de conciencia: estupor,
confusión, coma, trastornos que disminuyen la
movilidad del paciente.
- Deficiencias motoras: paresia, parálisis.
- Deficiencias sensoriales: pérdida de la
sensación dolorosa, general por estupor o localizada
por alteraciones de los troncos nerviosos (por
ejemplo poli o mononeuropatías).
Derivados del tratamiento:
- Inmovilidad impuesta, resultado de determinadas
alternativas terapéuticas. Por ejemplo, en lesiones
óseas (fractura de fémur o pelvis, las más
frecuentemente implicadas en el desarrollo de
úlceras en estos casos.)
- Tratamientos o fármacos inmunosupresores, en
especial corticoides, que disminuyen la respuesta
inmunológica general y producen atrofia cutánea.
- Sedantes, ya que provocan disminución de la
movilidad y de la respuesta al dolor y a la incomodidad.
- Sondajes y vías vasculares; muchos pacientes y
familiares, por miedo a que se muevan o se salgan
estos dispositivos, disminuyen la movilidad en cama
o en sedestación.
Situacionales:
- Inmovilidad: El síndrome de inmovilidad, secundario
a diferentes situaciones patológicas (enfermedades
agudas, encamamiento u hospitalización) es uno de
los factores que más están implicados en el
desarrollo de úlceras, ya que permite la acción de
la presión el tiempo suficiente para que se produzca
la lesión de la piel. El 90% de los pacientes con
menos de 20 movimientos espontáneos durante la noche
desarrollan úlceras, que también son frecuentes en
pacientes que no pueden sentarse en silla de ruedas
o levantarse de la cama por sí mismos.
- Por efecto del roce tanto de la ropa como de otros
objetos. Las fuerza tangenciales producen
cizallamiento entre las capas de la piel y la
rompen, produciendo lesiones. Esto es muy frecuente
que se produzca durante una movilización inadecuada
de la persona mayor (por arrastre) o por
deslizamiento del paciente en cama o durante la sedestación.
Derivados del entorno:
- Falta de educación sanitaria de los cuidadores de
pacientes dependientes, cambios poco frecuentes de
posición, pañal demasiado tiempo húmedo, etc.
- Colchones o asientos demasiado duros o con cojines
demasiado blandos, fáciles de aplastar y volverse duros.
- Praxis deficiente por parte de los equipos
sanitarios.
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Dra. Montse Queralt
Especialista en Medicina de Familia y Geriatría
Médico Consultor de Advance Medical