
La masticación, el habla, la sonrisa, la respiración, todas estas funciones son básicas para nosotros y las realizamos casi de forma refleja pero en realidad están constituidas por acciones voluntarias y por tanto, por musculatura voluntaria.
Los movimientos de la masticación tienen una extrema coordinación. Con la mejilla y lengua colocamos la comida para que sea masticada por las muelas y la retiramos de nuevo para tragarla. Todo sin mordernos la lengua. Tenemos en todo momento una gran información de lo que ocurre en nuestra boca.
En la sonrisa participan un gran número de músculos y cada persona tiene una sonrisa y siempre es la misma, es un acto idéntico y repetido prácticamente sin voluntariedad.
Es interesante fijar nuestra atención cuando articulamos un fonema e identificar los elementos que participan en la emisión de un fonema, como situamos la lengua con respecto a los dientes o al paladar, la apertura de la boca. Todos los fonemas son diferentes y que rápido los emitimos, cuantas palabras somos capaces de pronunciar en un minuto.
Si presenta faringitis, otitis de repetición porque puede condicionar que sea respirador oral y por tanto su desarrollo dento-maxilar puede verse afectado, por ello consulta con tú pediatra. Al igual que es importante limitar o evitar hábitos como la succión del dedo pulgar que pueden llevar a alteraciones similares.