Saltar navegación

Canal Salud

Mayores

Pérdida de equilibrio y caídas

imprimir

Evaluación del anciano

Iniciaremos la evaluación con la anamnesis por órganos y aparatos, que no debe olvidar los órganos de los sentidos y el aparato osteoarticular. Posteriormente se hará una valoración geriátrica integral, que incluirá sus cuatro pilares fundamentales:

Datos biomédicos: antecedentes patológicos, historia farmacológica, hábitos tóxicos y estado nutricional. La situación nutricional influye sobre la masa y fuerza muscular, por lo que debe ser los más completa posible.

Evaluación funcional: a través de las distintas escalas funcionales, Katz, Lawton, Cruz Roja física.

Datos sociales: características de la vivienda, recursos sociales disponibles

Evaluación psicológica: se detectará la presencia de deterioro cognitivo o depresión, a través de distintos test: mini-examen cognoscitivo, escala de Yesavage.

Recogida de datos

A la hora de analizar e investigar como se produjeron las caídas, deberemos ser lo más exhaustivos posibles en la recogida de datos, teniéndose en cuenta:

  • El número de caídas en los tres y seis últimos meses.
  • El lugar de las mismas.
  • Las condiciones del suelo e iluminación del lugar en el que tuvo lugar.
  • Presencia de algún objeto o animal que pudiera haberla facilitado.
  • Actividad que estaba realizando el paciente cuando ocurrió la caída.
  • Síntomas que han acompañado la caída: sensación de falta de aire, inestabilidad, debilidad, dolor torácico, perdida de conocimiento, déficits neurológicos, movimientos involuntarios, relajación de esfínteres.
  • Consecuencias derivadas de la misma: cuanto tiempo estuvo en el suelo, si pudo levantarse solo, si tuvo como resultado lesiones físicas, la repercusión funcional, social y psicológica de la caída, etc.

Exploración física del paciente

Tras la recolección de datos, pasaremos a la exploración física del paciente. Según el aparato examinado, se hará mayor hincapié en la búsqueda de determinados hallazgos exploratorios. Así en el examen cardiovascular, tomaremos la tensión arterial en decúbito y en bipedestación, se palpará el pulso periférico y carotídeo, y descartaremos la presencia de soplos cardiacos patológicos. En la exploración neurológica se buscará la detección de déficits neurológicos focales, síntomas parkinsonianos, alteraciones sensitivas y cerebelosas. En cuanto a la evaluación del aparato locomotor, debemos de registrar la presencia de deformidades articulares y la amplitud de los movimientos de las mismas, así como la existencia de atrofia o perdida de fuerza muscular. En la exploración de los órganos de los sentidos, debemos evaluar la agudeza y campo visual, la visión cercana, el sistema auditivo,... usando para ello el optotipo de Snellen, el diapasón,... Es considerado que cuando la agudeza visual es menor del 0,4%, existe un alto riesgo de fractura de cadera.

En toda exploración general realizada para la evaluación de caídas, no debe faltar la valoración del equilibrio, de la marcha y de la fuerza muscular de las extremidades inferiores. Para ello existen diferentes pruebas y test que según su puntuación nos hablará de un determinado riesgo de padecer esta patología. Estas pruebas son:

Pruebas para valorar el equilibrio:

  • El test Get up and go: se le pide al sujeto sentado en una silla con asiento alto y apoyabrazos que se levante, camine 3 metros, gire y vuelva hacia la silla y se siente. Cuando el tiempo trascurrido para su realización supera los 30 segundos, podemos decir que existe un riesgo alto de caídas.
  • Test Tinetti: Mide como se sienta el paciente, como se levanta, cual es su equilibrio de pie con los ojos abiertos y cerrados, su estabilidad tras sufrir un empujón, como da una vuelta de 360º alrededor de una silla.... Cada ítem tiene una puntuación; si el total del test es inferior a 19 existe un riesgo alto de caída.
  • Evaluación cronometrada de la estación unipodal: se indica al paciente que mantenga la bipedestación sobre un pie, manteniendo la otra pierna flexionada durante 30 segundos. Debe permanecer como mínimo 5 segundos en esta posición, para poder decir que el resultado es satisfactorio.
  • Prueba de alcance funcional: consiste en medir la distancia que un paciente puede alcanzar con su brazo extendido hacia delante mientras permanece de pie, manteniendo la base de sustentación fija. Si la distancia alcanzada es menor de 10cm., existe un mayor riesgo de caída.
  • Test de Romberg : el paciente es colocado de pie con los ojos cerrados. La duración máxima de la prueba es de 30 segundos y se valora la caída rápida o lenta hacia uno u otro lado, hacia ambos o hacia atrás.
  • Prueba de Romberg mejorada: Se coloca al paciente en bipedestación con los ojos abiertos y los pies juntos, durante diez segundos. Consiste en forzar la inestabilidad para evidenciar alteraciones del equilibrio.

Pruebas de fuerza muscular en las extremidades inferiores:

  • Prueba de los flexores plantares (gemelos y sóleo): el paciente se mantiene de pie sobre una pierna y se pone de puntillas entre 5 y 10 veces.
  • Prueba de los abductores de la cadera (glúteo medio): el paciente permanece de pie detrás del respaldo de una silla y, mientras utiliza sus dedos para apoyarse levemente sobre el respaldo, lentamente levanta una pierna durante cinco segundos. Se repite con la pierna contraria.
  • Prueba de los extensores de la cadera: el paciente está en decúbito prono sobre una camilla y levanta una pierna hacia arriba entre 3 y 5 veces. Se repite con la pierna contraria.

En la exploración de la marcha debemos recoger:

  • La velocidad.
  • La longitud del paso, frecuencia y simetría.
  • Movimientos de la cadera y pelvis, movimientos de los brazos, postura troncal.
  • Regularidad en el apoyo del pie y exploración física del pie.

Además de realizar la anamnesis, exploración física y los distintos test mencionados anteriormente, es importante evaluar el entorno en el que se relaciona el paciente. Hay que investigar sobre las características del suelo por el que se desplaza, la iluminación, la existencia de escaleras, el mobiliario de la casa, la adaptabilidad del cuarto de baño.

La realización de pruebas complementarias deberá adecuarse a cada caso concreto, siendo la evaluación clínica quien orientará sobre el tipo de exploración complementaria necesaria. Así es frecuente que se realice:

  • La extracción de una analítica básica, con vitamina B12 y ácido fólico
  • La realización de un electrocardiograma, holter y ecocardiograma
  • Pruebas vestibulares,
  • Densitometría, radiografías, dinamómetro

Última actualización: del 2006

Subir

Ana Isabel Hormigo Sánchez. Médico Residente de Geriatría. H. C. San Carlos. Madrid.
Mónica Ruiz Ruiz. Medico Residente de Geriatría H. C. San Carlos. Madrid .
@ y @ Contenidos y Consultoría S.L.

Icono de conformidad con el Nivel Doble-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
MAPFRE: ser grande es una actitud