Es un estudio funcional del tracto urinario tanto femenino como masculino, normalmente sirve para la evaluación de la función vesical y uretral aunque también existen unas pruebas urodinámicas para evaluar la dinámica de los uréteres. Es una prueba invasiva que se realiza colocando sondas en el uréter y electrodos perineales y sirve para medir el flujo urinario (Flujometría), también sirve para medir la fase de llenado (cistomanometría) y la fase de vaciado (estudios de presión/flujo), las sondas y electrodos recogen los diferentes datos de presión que son interpretados por programas informáticos que son interpretados por un urólogo quien valora a la vez la clínica, la exploración física, la cistografía y el estudio urodinámico para dar lugar a un informe con los diagnósticos urodinámicos. Dentro del estudio urodinámico también se puede realizar la electromiografía y estudios de perfil uretral (estos últimos con menor utilidad).
Para su realización el paciente se coloca inicialmente en asiento donde se le llena la vejiga a través de una sonda y se le pide que realice distintas maniobras, se le pregunta por la percepción de la necesidad de orinar etc.
Es útil para el diagnóstico de la incontinencia urinaria de esfuerzo, de urgencia, para los síntomas prostáticos, vejiga neurógena etc.
De nuevo, al tratarse de una prueba invasiva sobre el aparato urinario se hace necesaria una profilaxis antibiótica para evitar en lo máximo posible la infección urinaria y se tomará durante unos tres o cinco días.
Última actualización: del 2006
Natalia Pérez Romero.Médica Residente Urología.Hospital Clínico San Carlos.Madrid.