El orificio externo de salida de orina es estrecho y dificulta la micción, pudiendo condicionar infecciones de orina de repetición y dificultad para orinar.
Puede aparecer en varones y hembras, siendo mucho más frecuente en varones. Puede ser congénito o debido a alguna instrumentación o cirugía previa sobre la uretra.
La cirugía suele corregir el defecto sin grandes complicaciones y en ocasiones se resuelve con la dilatación mediante sondas del meato uretral.