Es una inflamación de la piel cuya causa no sabemos. La forma de llamar a este proceso es inadecuada ya que no se han encontrado pruebas que confirmen esta naturaleza tóxica.
Es la alteración benigna de la piel más frecuente de los recién nacidos afectando al 50% de los neonatos. Es muy infrecuente en prematuros.
A las 24-48 horas de vida (algún caso a partir de las dos semanas después del nacimiento) aparece una erupción con muchas manchas rojizas de 1 a 3 cm de diámetro con una elevación de la piel en el centro de la mancha. Su localización más frecuente es la cara, el tronco y las extremidades. No afecta a las palmas de las manos ni a las plantas de los pies.
Es una alteración benigna de la piel, se resuelve completamente sin tratamiento.