
Cuando por el motivo que sea se produce una falta de hematíes en número o bien disminuya su capacidad para realizar su función se habla de un estado de anemia.

Los leucocitos o glóbulos blancos son las células que participan en la defensa del organismo. Dentro de los leucocitos encontramos diferentes tipos

Dentro de los leucocitos encontramos diferentes tipos, como los polimorfonucleares, los linfocitos o los monocitos, cada uno de ellos con una función determinada dentro del sistema inmunitario.

Cuando una arteria, una vena o un capilar sufren una lesión o una rotura, se activa un sistema para taponar la fuga de sangre a través de la herida, un proceso que se denomina hemostasia

Las células requieren del aporte de oxígeno para su correcto funcionamiento. Los encargados de llevar oxígeno a los tejidos son los hematíes, también llamados eritrocitos o glóbulos rojos.

La hemofilia es una enfermedad genética hemorrágica. Es una enfermedad hereditaria vinculada al cromosoma X, es decir, que la padecen los hombres pero la transmiten las mujeres.

Síndromes mieloproliferativos crónicos
Son aquellas patologías en las cuales se da una proliferación de células inmaduras de la médula ósea de forma crónica.

El mieloma múltiple representa el 10% de los tumores hematológicos y su causa es desconocida. No existen factores o enfermedades que predispongan a este cáncer. Es más frecuente en hombres de edad media o avanzada.

La mayoría de los síndromes mielodisplásicos ocurren en edades avanzadas y en muchas ocasiones se produce un aumento de la captación de hierro por parte de las células sanguíneas en formación en la médula ósea, motivo por el cual se forman eritroblastos anómalos.

Trastornos protrombóticos de la coagulación
Un trastorno en las plaquetas o en los factores de coagulación, sea por exceso cuantitativo o alteraciones cualitativas, provoca una coagulación excesiva que facilita la aparición de trastornos trombóticos.

El linfedema consiste en la acumulación de líquido linfático, que es el producido por el sistema linfático (líquido rico en proteínas) y, como consecuencia, aparición de edema (cúmulo de líquido).