Es una enfermedad intestinal debida a una intolerancia permanente de una proteína llamada gliadina presente el gluten de cereales como: trigo, cebada, avena y centeno.
Es una enfermedad que se produce en niños que están genéticamente predispuestos. Cuando tienen contacto, mediante la introducción del gluten en la dieta, con la proteína gliadina, se produce una lesión en la mucosa del intestino delgado que genera una atrofia de las vellosidades intestinales.
La atrofia de las vellosidades intestinales tiene una repercusión directa con la absorción normal de nutrientes: grasas, vitaminas, minerales, proteínas e hidratos de carbono.
Lo más típico es que se manifieste en el niño, aunque también lo puede hacer durante la vida adulta. Se manifiesta en un tiempo variable, en función del individuo pero siempre superior a un mes desde que se inicia la introducción de los cereales con gluten en el lactante (entre los 6 y 8 meses).
Los síntomas clásicos son los digestivos y aparecen en el niño entre 2 y 5 años: diarrea crónica, vómitos, bajada de peso, irritabilidad y falta de apetito.
El niño tiene aspecto de malnutrido y presenta una barriga prominente y las nalgas aplanadas. Las heces suelen ser brillantes, muy voluminosas y malolientes.
La manifestación no clásica de la enfermedad cada vez es más frecuente. Hay casos en que la celiaquía se manifiesta de forma tardía y simulando otro problema: estreñimiento, dolor abdominal, retraso del crecimiento o de la pubertad y anemia.
Los síntomas dan la pista de la enfermedad pero el diagnóstico de confirmación lo da la biopsia intestinal. Se obtiene una muestra de la mucosa duodeno-yeyunal y se analiza. Lo que se observa es la atrofia de las vellosidades intestinales (son como unos pelitos microscópicos que tapizan todo el intestino y que tienen la función de absorber los nutrientes de los alimentos. Para hacer la biopsia no se necesita anestesiar ni ingresar al niño, tan solo debe tragarse una cápsula que cogerá una porción de mucosa intestinal.
La primera biopsia se realiza cuando se sospecha el diagnóstico sin retirar el gluten de la dieta, la segunda se realiza tras retirar el gluten de la dieta del niño durante al menos dos años (se observará la recuperación del intestino) y la tercera tras la reintroducción del gluten (confirmaría la recaída y se volvería a ver la lesión del intestino). Actualmente el hecho de realizar las tres biopsias está en discusión.
Para el diagnóstico también se realizan análisis de laboratorio (que no siempre salen alterados aunque se tenga la enfermedad celíaca): anticuerpos antigliadina, antiendomisio, antirreticulina y antitransglutaminasa.
El tratamiento es mantener durante toda la vida una dieta estricta sin gluten. Los productos elaborados deben contener información sobre la presencia de gluten o no en los ingredientes. Es muy aconsejable contactar con las asociaciones de enfermos celíacos.
No tratar la enfermedad celíaca puede llevar a desarrollar una malnutrición y, en los casos más graves, un cáncer intestinal.
1.- Alimentos que con seguridad contienen gluten:
Pan, harinas de trigo, centeno, cebada y avena
Pasteles, galletas, bizcochos
Pasta italiana (macarrones, fideos )
Bebidas destiladas o fermentadas
Productos manufacturados con harinas
2.- Alimentos que pueden contener gluten:
Embutidos, patés y quesos fundidos
Conservas de carne y pescado con salsas
Caramelos y chucherías
Frutos secos tostados
Helados
3.- Alimentos sin gluten
Leche y otros lácteos
Carnes, pescados, mariscos y huevos frescos
Conservas al natural
Arroz, maíz
Legumbres
Aceite y mantequilla
Frutos secos naturales
Sal vinagre y especias
Todos aquellos productos manufacturados (pasta, bollos, pan ) que el fabricante especifique que son "sin gluten".