Es una técnica que permite visualizar el interior de la porción alta del tubo digestivo (esófago, estómago y duodeno) de una forma directa mediante la introducción de un tubo flexible por la boca o nariz con un material de fibra óptica en su extremo que hace de cámara de video y que es trasladada a una televisión donde es valorada por el especialista que maneja el endoscopio.
Esta prueba debe realizarse en una sala de endoscopias debidamente acondicionada. Se sitúa al paciente tumbado sobre su lado izquierdo, y se va introduciendo por la boca un tubo flexible llamado fibroscopio o endoscopio que va recorriendo el esófago, llega al estómago y pasa al duodeno. Durante la prueba es importante estar relajado y respirar despacio por la boca o nariz. Suele ser necesario meter algo de aire para dilatar un poco el tracto digestivo y separar sus paredes para ser correctamente valorado. El endoscopio lleva incorporada una luz y una cámara que va recogiendo imágenes del tubo digestivo. Estas imágenes las va viendo el médico en tiempo real en una pantalla de televisión que se encuentra junto al paciente. Además al tener el fibroscopio una cabeza dirigible se pueden explorar todos los rincones de la parte del tubo digestivo estudiada.
Además de la simple visualización, que proporciona importantes datos, a través del endoscopio es posible realizar biopsias, cepillados de la pared para recoger muestras de células e incluso realizar pequeñas operaciones de microcirugía como puede ser extirpar un pólipo o esclerosar un vaso sanguíneo que está sangrando en el momento de la realización de la prueba.
La exploración es molesta para el paciente pues el contacto del endoscopio con la pared de la garganta aunque no es dolorosa produce nauseas; pero hay que tener en cuenta que la duración de esta prueba es muy breve (unos minutos) y la información que aporta muy valiosa. El paciente puede notar hinchazón del abdomen.
En ocasiones puede ser necesario realizar una sedación del paciente bien suave manteniendo la consciencia del paciente o incluso una sedación importante con monitorización del paciente y que debe ser asistido por un anestesista.
Las indicaciones de la endoscopia se comentan a continuación:
Las Contraindicaciones de la endoscopia son en general pocas y poco frecuentes y se enumeran a continuación:
Preparación del paciente antes de la prueba: Es importante tener en cuenta antes de la realización de una endoscopia que el paciente debe haber permanecido en ayunas al menos 6 horas antes de la prueba para que la cavidad del estómago esté vacía y pueda visualizarse bien.
Además a todos los pacientes se les debería realizar un estudio básico de coagulación para evitar complicaciones, pero sobre todo a aquellos a los que se les vaya a hacer una microcirugía endoscopia (toma de biopsias, extracción de pólipos).
La preparación psicológica del paciente explicándole en que consiste la prueba y los beneficios que va a tener para él, también es importante y ayuda a que el paciente esté tranquilo y colaborador.
Indicaciones posteriores: No deben tomar alimentos hasta 2 horas después de la realización de la prueba.
Perforación de la pared del tubo digestivo, que puede producirse por el propio endoscopio, generalmente en el sitio donde se localiza un tumor, en una zona inflamada o en el momento de la toma de una biopsia.
Se puede producir una hemorragia tras la toma de una biopsia o la extracción de un pólipo. Normalmente durante la propia prueba se soluciona esclerosando el vaso, pero cuando afecta a vasos sanguíneos grandes a veces es necesaria la cirugía. Esta complicación es más frecuente en pacientes con problemas de la coagulación sanguínea.
La endoscopia es una prueba que produce ligeras alteraciones cardiorrespiratorias en condiciones normales. Pero éstas pueden ser graves en pacientes con una enfermedad de base o en aquellos con una hemorragia grave, por lo que en estos casos se tomaran las precauciones oportunas como son la monitorización del paciente o incluso la sedación e intubación si fuera necesario.
La infección generalizada por el paso de gérmenes del tubo digestivo a la circulación sanguínea es una complicación muy poco frecuente y que en general se evita con una correcta limpieza de los aparatos.
Hay personas que se pueden sentir incómodas con la realización de la prueba. Con molestias o dolor de diferente intensidad.
Pueden ocurrir reacciones adversas a la medicación administrada o sustancias utilizadas durante la prueba.
Última actualización: del 2006
Eric J.García Lamberechts. Médico Residente Medicina Interna. H.C.San Carlos.Madrid