Consiste en la introducción de un "cuerpo extraño" en el útero de diferentes materiales y diseños que produce una reacción inflamatoria aséptica en el endometrio (y también una respuesta inflamatoria sistémica) que evita la implantación del huevo fecundado. El momento óptimo de colocación es durante la menstruación, tras la primera regla después de un aborto, o bien tras la segunda menstruación después de un parto.
Son contraindicaciones para su utilización:
Si a pesar de tener colocado un DIU la mujer quedase embarazada, debe retirarse el DIU siempre que el hilo este visible. Si éste no se encuentra visible se debe realizar una ecografía para confirmar la presencia del DIU y el carácter eutópico del embarazo (bien implantado). Si prosiguiese el embarazo se debe prestar especial atención a los signos de sepsis y a la amenaza de aborto, cuyo riesgo se encuentra aumentado. Si no se localiza en el paritorio, se debe realizar una radiografía abdominal para descartar la migración del DIU.
El DIU previene mejor el embarazo normal que el ectópico, por lo que la frecuencia relativa de este último aumenta. Además el DIU aumenta entre 2-9 veces la incidencia de enfermedad inflamatoria pélvica, que a su vez es un factor de riesgo para el embarazo ectópico.
El DIU aumenta el riesgo de enfermedad inflamatoria pélvica al poner en contacto una cavidad séptica (vagina) con el útero. Ante la sospecha de enfermedad inflamatoria pélvica se debe extraer el DIU, hacer cultivos y tratar empíricamente con antibióticos a la espera de los resultados de los mismos y del antibiograma.
Última actualización: del 2006
Natalia Pérez Romero.Médica Residente Urología.Hospital Clínico San Carlos.Madrid.